Crypto news

20.06.2026
21:50

Avance en redes cuánticas: por primera vez se crea un entrelazamiento tripartito en cúbits atómicos remotos

img-1de634c92a284eee-5319827228215033

El entrelazamiento cuántico es un fenómeno en el que el cambio en el estado de una partícula se refleja instantáneamente en otra, independientemente de la distancia. Hasta ahora, este efecto se había demostrado principalmente en condiciones de laboratorio con dos nodos. Sin embargo, recientemente, especialistas de la Universidad de Duke y la empresa IonQ lograron dar un paso significativo: por primera vez, crearon un entrelazamiento tripartito entre qubits atómicos individuales distribuidos en tres nodos remotos. Este logro, conocido como estado de Greenberger-Horne-Zeilinger (GHZ), abre nuevos horizontes para la arquitectura modular de la computación cuántica.

¿Qué se hizo?

En el experimento, los investigadores conectaron tres nodos cuánticos mediante canales fotónicos, impulsos de luz que transmiten información cuántica. La característica clave fue el uso de qubits atómicos individuales, que pueden controlarse, leerse y, lo más importante, escalarse de forma independiente. Anteriormente, resultados similares solo se habían logrado en otras plataformas, como circuitos superconductores, pero no en sistemas atómicos, que se consideran más prometedores para el almacenamiento de información a largo plazo.

Los científicos alcanzaron una fidelidad del estado entrelazado del 84–88% y, por primera vez, cerraron la llamada "brecha de detección", una vulnerabilidad que podría poner en duda la autenticidad de las correlaciones cuánticas. Además, los resultados confirmaron la violación de la desigualdad de Mermin, lo que sirve como una prueba rigurosa de la presencia de un verdadero entrelazamiento cuántico.

¿Por qué es un avance?

El principal problema de las computadoras cuánticas modernas es la escalabilidad. Construir un solo procesador grande con miles de qubits es extremadamente difícil debido a la acumulación de errores y las limitaciones físicas. Un enfoque alternativo es la arquitectura modular, donde, en lugar de un solo chip gigante, se crea una red de múltiples nodos cuánticos conectados por fotones. Esto se asemeja al desarrollo de Internet clásico: los recursos computacionales están distribuidos, pero funcionan como un todo unificado.

El nuevo experimento es el primer paso práctico hacia un sistema distribuido de este tipo basado en qubits atómicos. Demuestra que las memorias atómicas individuales pueden formar un estado cuántico compartido a través de conexiones fotónicas, manteniendo al mismo tiempo una alta precisión en las operaciones. Esto es críticamente importante para futuras redes cuánticas, comunicaciones seguras y, en última instancia, para Internet cuántico.

Mi opinión experta

Este logro no es solo una curiosidad de laboratorio. Demuestra que el enfoque modular para la computación cuántica es viable en una plataforma atómica. Sin embargo, no se debe esperar una aplicación comercial en los próximos años. La tecnología aún se encuentra en la etapa de investigación fundamental, y para pasar de tres nodos a cientos, se necesitarán años de trabajo en la estabilidad de los canales fotónicos y la reducción de errores. No obstante, son pasos como estos los que convierten a Internet cuántico de ciencia ficción en un problema de ingeniería.