Irán cierra el estrecho de Ormuz: el frágil armisticio se ha derrumbado, los mercados petroleros al borde del shock
El 20 de junio de 2026, el Comando Central "Khatam al-Anbiya" — el máximo estado mayor conjunto de Irán — anunció oficialmente el cierre del Estrecho de Ormuz para la navegación. La razón señalada son las violaciones sistemáticas del memorando de Islamabad por parte de Estados Unidos e Israel.
Esta decisión destruyó instantáneamente las frágiles esperanzas de desescalada que los mercados habían incorporado en los precios apenas unos días antes. Solo tres días antes, el 17 de junio, se había firmado un memorando de 14 puntos que estipulaba que Teherán garantizaría el paso seguro de buques comerciales durante los primeros 60 días a cambio del levantamiento del bloqueo marítimo de los puertos iraníes. La navegación comenzaba a recuperarse y los precios de la energía, a bajar. Ahora, ese optimismo ha quedado anulado.
¿Por qué Irán tomó medidas extremas?
La posición oficial de Teherán es la siguiente: Estados Unidos e Israel violaron las condiciones de la tregua. El comando iraní califica el cierre del estrecho como un "primer paso" y advierte sobre medidas de respuesta más duras si la agresión continúa. Se presta especial atención a las acciones continuas de Israel en Líbano, que en Teherán consideran una violación directa del espíritu y la letra del memorando.
Recordemos que a través del Estrecho de Ormuz transitan diariamente unos 21 millones de barriles de petróleo y productos derivados, lo que representa aproximadamente el 20% del consumo mundial y una cuarta parte de todo el comercio marítimo de petróleo. Además, por el estrecho pasan grandes exportaciones de gas natural licuado de Catar y los EAU. Prácticamente no existen rutas alternativas para los países del Golfo Pérsico.
Mercados en zona de turbulencia
El cierre del estrecho no es solo un drama geopolítico, sino un golpe directo a las cadenas de suministro globales. Los mercados ya han reaccionado: los futuros del petróleo suben, mientras que bitcoin y otros activos de riesgo muestran una volatilidad elevada. Si la situación se prolonga, podríamos ver una repetición del escenario de 2022, con un fuerte aumento en los precios de la energía y una fuga de capital hacia activos refugio.
Sin embargo, cabe señalar que aún no hay confirmación oficial del cierre del estrecho por parte de fuentes independientes. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ya ha emitido un desmentido, declarando su intención de continuar las negociaciones. Esto crea una situación clásica de "quién se impone": ¿un farol iraní o una amenaza real?
Mi análisis: Los mercados subestiman la probabilidad de una crisis prolongada. Incluso si el cierre del estrecho es un movimiento táctico para fortalecer la posición negociadora, el mero hecho de tal declaración aumenta drásticamente la prima de riesgo en los precios del petróleo. Los inversores deberían prepararse para un período de alta volatilidad y reconsiderar sus estrategias de cobertura. En las próximas 48 horas la situación se aclarará, pero el escenario "halcón" se vuelve cada vez más probable.