Avance en redes cuánticas: Científicos entrelazan por primera vez tres cúbits atómicos remotos

El entrelazamiento cuántico es un fenómeno en el que dos o más partículas permanecen indisolublemente vinculadas, independientemente de la distancia entre ellas. El cambio en el estado de una partícula se refleja instantáneamente en todas las demás, lo que convierte este efecto en clave para la creación del futuro internet cuántico. Investigadores de la Universidad de Duke y la empresa IonQ han logrado un avance significativo al demostrar por primera vez un entrelazamiento tripartito entre tres qubits atómicos remotos, conectados mediante canales fotónicos.
En el marco del experimento, se formó la llamada configuración GHZ (Greenberger–Horne–Zeilinger), que es un ejemplo clásico de correlación cuántica multicomponente. Anteriormente, redes similares se creaban en otras plataformas físicas, pero para qubits atómicos individuales, que pueden controlarse y escalarse de forma independiente, este logro es el primero en su tipo.
Por qué es importante para la industria
El principal problema de las computadoras cuánticas actuales es la escalabilidad. Construir un procesador gigante con millones de qubits es extremadamente difícil debido al alto nivel de errores y las limitaciones físicas. Un enfoque alternativo, que los líderes del mercado están desarrollando activamente, es la arquitectura modular. En lugar de un único dispositivo monolítico, se crea una red de múltiples nodos cuánticos conectados mediante fotones. Esto recuerda la evolución del internet clásico, donde los recursos computacionales se distribuyen entre servidores.
El nuevo experimento demuestra que memorias atómicas individuales pueden formar un estado cuántico compartido a través de conexiones fotónicas con alta precisión. La fidelidad del estado entrelazado fue del 84–88%, un excelente indicador para este tipo de operaciones. Además, los científicos lograron por primera vez cerrar la "brecha de detección" para un estado multicomponente completamente distribuido y confirmar la violación de la desigualdad de Mermin, una prueba rigurosa de la presencia de auténticas correlaciones cuánticas.
Un paso hacia la comercialización
Este trabajo continúa la serie de investigaciones de IonQ en el ámbito de las conexiones fotónicas. Anteriormente, la empresa ya había demostrado el entrelazamiento entre dos sistemas iónicos remotos, y ahora la arquitectura se ha ampliado a tres nodos completos. Aunque aún queda mucho para la aplicación comercial, estos experimentos sientan las bases para futuras computadoras cuánticas distribuidas, redes de comunicación seguras y, en última instancia, el internet cuántico.
Opinión del experto: Lograr el entrelazamiento tripartito en qubits atómicos individuales no es solo una curiosidad de laboratorio, sino un paso crucial hacia la implementación práctica de sistemas cuánticos modulares. Los niveles de fidelidad del 84–88% indican la madurez de la tecnología, y espero que en los próximos 2-3 años veamos los primeros prototipos de redes computacionales cuánticas distribuidas capaces de resolver problemas reales, como la criptografía y la optimización de sistemas complejos.