Crypto news

21.06.2026
03:10

Los científicos han creado por primera vez un entrelazamiento cuántico tripartito en átomos individuales, un avance hacia el internet cuántico.

img-1de634c92a284eee-5319827228215033

Un grupo de investigadores de la Universidad de Duke y la empresa IonQ ha dado un paso importante en el desarrollo de la computación cuántica distribuida. En el transcurso del experimento, lograron por primera vez un entrelazamiento tripartito (estado de Greenberger-Horne-Zeilinger) entre tres qubits atómicos remotos, conectados mediante canales fotónicos. Esta es la primera red cuántica completamente distribuida de tres nodos basada en sistemas atómicos individuales.

Qué sucedió

El entrelazamiento cuántico es un fenómeno en el que dos o más partículas permanecen instantáneamente vinculadas, independientemente de la distancia entre ellas. El cambio de estado de una partícula se refleja instantáneamente en las demás. Esta propiedad es la base de las futuras redes cuánticas y del llamado internet cuántico.

Anteriormente, los científicos ya habían demostrado el entrelazamiento entre dos nodos remotos, así como redes de tres nodos en otras plataformas físicas (por ejemplo, en fotones o circuitos superconductores). Sin embargo, es la primera vez que se obtiene tal resultado para qubits atómicos individuales: sistemas que pueden controlarse, leerse y, lo que es crítico, escalarse de forma independiente para construir máquinas de computación completas.

Por qué es un avance

El principal problema de las computadoras cuánticas modernas es la escalabilidad. Crear un único procesador cuántico gigante con miles de qubits es extremadamente difícil debido a errores, ruido y limitaciones del equipo. Por esta razón, la industria se está inclinando cada vez más hacia una arquitectura modular: en lugar de un único dispositivo monolítico, se construye una red de múltiples nodos cuánticos conectados mediante líneas de comunicación fotónicas. Este enfoque recuerda al desarrollo de internet clásico, donde los recursos computacionales se distribuyen entre miles de servidores.

El nuevo experimento es una confirmación directa de la viabilidad de esta estrategia. Los investigadores demostraron que memorias atómicas individuales pueden formar un estado cuántico compartido a través de conexiones fotónicas, manteniendo al mismo tiempo una alta precisión en las operaciones cuánticas. Durante el experimento, la fidelidad del estado entrelazado fue del 84–88%. Además, los científicos cerraron por primera vez la llamada "brecha de detección" para un estado cuántico multicomponente completamente distribuido. Los resultados también confirmaron la violación de la desigualdad de Mermin, una de las pruebas clave que demuestran la presencia de correlaciones cuánticas genuinas, y no coincidencias estadísticas clásicas.

Un paso hacia el internet cuántico

Este trabajo continúa una serie de investigaciones de IonQ en el ámbito de las conexiones cuánticas fotónicas. Anteriormente, la empresa demostró el entrelazamiento entre dos sistemas iónicos remotos, y ahora ha ampliado la arquitectura a tres nodos completos. Aunque la tecnología aún está lejos de una aplicación comercial, experimentos como este son los bloques de construcción fundamentales para futuras computadoras cuánticas distribuidas, redes de comunicación seguras y, en última instancia, el internet cuántico.

Mi comentario: El logro del entrelazamiento tripartito en átomos individuales no es solo un récord, sino una demostración de que el enfoque modular para la computación cuántica realmente funciona. Si antes hablábamos del "internet cuántico" como un concepto futurista lejano, ahora tenemos un prototipo funcional de su elemento básico. El indicador clave de progreso aquí es el cierre de la "brecha de detección", que elimina la posibilidad de una interpretación clásica de los resultados. Esto significa que la tecnología está pasando de la categoría de curiosidades de laboratorio al ámbito de soluciones reproducibles desde el punto de vista ingenieril. El siguiente paso es aumentar el número de nodos y mejorar la fidelidad hasta niveles adecuados para la corrección de errores.