Irán bloquea el estrecho de Ormuz: el alto el fuego se ha derrumbado, los mercados petroleros al borde del shock
20 de junio de 2026. El Comando Central "Jatam al-Anbiya" — el estado mayor conjunto supremo de Irán — ha anunciado oficialmente el cierre del Estrecho de Ormuz para la navegación. La razón alegada son las violaciones del memorando de Islamabad por parte de Estados Unidos e Israel. Esta decisión anula de la noche a la mañana el frágil armisticio alcanzado apenas unos días antes y crea una amenaza directa para el 20% del tránsito mundial de petróleo.
La situación se desarrolla rápidamente. Después de que a finales de febrero de 2026 Estados Unidos e Israel atacaran objetivos iraníes, Teherán impuso restricciones parciales al paso de buques. Sin embargo, el memorando de Islamabad de 14 puntos, firmado el 17 de junio, estipulaba el levantamiento total del bloqueo naval de los puertos iraníes y garantías de paso seguro para los buques comerciales durante los primeros 60 días. Los mercados, que ya habían descontado la desescalada en los precios, reaccionaron con una caída de las cotizaciones del petróleo. Ahora, este optimismo ha quedado anulado.
Declaración del comando militar: ¿ultimátum o bloqueo real?
En la declaración del comando "Jatam al-Anbiya" se subraya que el cierre del estrecho es solo "el primer paso". Irán advierte sobre nuevas medidas si "la agresión continúa". El detonante clave ha sido la continuación de las acciones de Israel en el Líbano, que Teherán considera una violación directa del memorando. En este contexto, todos los medios de comunicación estatales iraníes transmiten una posición unificada: la tregua se ha roto y la culpa recae en Washington y Tel Aviv.
Shock petrolero: 21 millones de barriles diarios en riesgo
A través del Estrecho de Ormuz se transportan diariamente unos 21 millones de barriles de petróleo y productos derivados, aproximadamente una cuarta parte de todo el comercio marítimo mundial de petróleo y el 20% del consumo global de hidrocarburos líquidos. Además, a través del estrecho transitan importantes exportaciones de gas natural licuado de Catar y los EAU. Las rutas alternativas para los países del Golfo Pérsico son prácticamente inexistentes, lo que convierte cualquier interrupción en esta región en un catalizador de la volatilidad de los precios.
Memorando de Islamabad: una esperanza que no se cumplió
El memorando, firmado hace solo tres días, estipulaba que Irán haría "los máximos esfuerzos para el paso seguro y libre de los buques comerciales". El documento también suponía el fin del bloqueo naval de los puertos iraníes por parte de Estados Unidos. El tráfico de buques comenzó a restablecerse, lo que ayudó a reducir los precios de la energía. Sin embargo, la declaración actual del ejército iraní anula de facto todos estos acuerdos.
Es significativo que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ya haya emitido un desmentido, indicando lo contrario: que el estrecho permanece abierto. Aún no hay confirmación oficial del bloqueo, lo que genera un caos informativo en los mercados.
Mi evaluación experta: Incluso si la declaración actual de Irán es una demostración táctica de fuerza y no un bloqueo real, el mercado ya ha recibido una señal sobre la extrema fragilidad de la tregua. Los participantes del mercado deberían prepararse para una reanudación del rally alcista de los precios del petróleo. Cualquier retraso en el tránsito a través del Estrecho de Ormuz podría provocar una escasez de oferta que el mercado no podrá compensar a corto plazo. Para el mercado de criptomonedas, este es un escenario clásico de "risk-off": huida hacia las stablecoins y caída de las altcoins, pero posiblemente un rally a corto plazo de bitcoin como cobertura contra la incertidumbre geopolítica.