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21.06.2026
09:17

Se ha superado la frontera cuántica: los científicos han entrelazado por primera vez tres cúbits atómicos distantes en una sola red.

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El mundo de la computación cuántica ha recibido una nueva prueba de que las arquitecturas distribuidas no son una fantasía futurista, sino un problema de ingeniería muy real. Un equipo de investigadores de la Universidad de Duke y la empresa IonQ ha anunciado la creación de la primera red cuántica completamente distribuida de tres nodos, construida sobre la base de qubits atómicos individuales. Esto no es solo una curiosidad de laboratorio, sino un paso serio hacia los ordenadores cuánticos modulares y, en el futuro, hacia el internet cuántico.

El logro clave es la formación del llamado estado Greenberger-Horne-Zeilinger (estado GHZ) entre tres nodos cuánticos remotos, conectados mediante canales fotónicos. El estado GHZ es un ejemplo clásico de entrelazamiento cuántico multicomponente, donde el cambio en el estado de un qubit se refleja instantáneamente en todos los demás, independientemente de la distancia.

¿Por qué es un avance?

Anteriormente, el entrelazamiento entre dos qubits remotos se había demostrado en repetidas ocasiones. Además, ya se habían creado redes de tres nodos en otras plataformas físicas, por ejemplo, basadas en fotones o superconductores. Sin embargo, es la primera vez que se obtiene un resultado similar para qubits atómicos individuales, que pueden controlarse, leerse y, lo más importante, escalarse de forma independiente. Los sistemas atómicos se consideran uno de los más prometedores para construir núcleos computacionales debido a su estabilidad y bajo nivel de ruido.

El principal dolor de cabeza de la industria cuántica es la escalabilidad. Construir un único procesador cuántico gigante con miles de qubits sin errores es una tarea casi imposible. Por lo tanto, la estrategia de modularidad, donde en lugar de un chip monolítico se crea una red de múltiples nodos cuánticos conectados por fotones, parece la más pragmática. Este experimento es una demostración directa de que dicha arquitectura funciona.

Cifras y pruebas

Durante el experimento, los científicos lograron una fidelidad del estado entrelazado del 84–88%. Además, por primera vez lograron cerrar la llamada "brecha de detección" para un estado cuántico multicomponente completamente distribuido. Adicionalmente, los resultados confirmaron la violación de la desigualdad de Mermin, una de las pruebas más estrictas que demuestra inequívocamente la presencia de correlaciones cuánticas genuinas, y no de estadística clásica.

Este es un paso importante para IonQ, que desarrolla consistentemente la tecnología de conexiones cuánticas fotónicas. Anteriormente, la empresa había demostrado entrelazamiento entre dos sistemas iónicos remotos, y ahora ha ampliado la arquitectura a tres nodos completos. Aunque aún queda mucho para la aplicación comercial, experimentos como este sientan las bases para ordenadores cuánticos distribuidos, comunicaciones seguras y, en última instancia, el internet cuántico.

Mi conclusión: La demostración de una red de tres nodos en qubits atómicos no es solo otro récord, sino una prueba práctica de que el enfoque modular para la computación cuántica es viable. Si los ingenieros logran escalar esta arquitectura a decenas y cientos de nodos, seremos testigos de una verdadera revolución cuántica, comparable a la transición de los mainframes a la computación en la nube distribuida.