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21.06.2026
11:29

Por primera vez en la historia: científicos entrelazaron tres cúbits atómicos remotos en una red cuántica, un avance hacia los ordenadores cuánticos modulares.

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La industria cuántica da otro paso decisivo hacia la implementación práctica de la computación distribuida. Un grupo de investigación, que reúne los esfuerzos de la Universidad de Duke y la empresa IonQ, ha anunciado la creación de la primera red cuántica completamente distribuida de tres nodos del mundo, construida sobre qubits atómicos individuales.

Entrelazamiento tripartito: una nueva calidad en la comunicación cuántica

Los especialistas lograron formar el llamado estado Greenberger-Horne-Zeilinger (estado GHZ): un entrelazamiento cuántico tripartito entre tres nodos remotos, conectados mediante canales fotónicos. Anteriormente, el entrelazamiento se demostraba con éxito entre dos nodos, y las redes de tres nodos se creaban en otras plataformas físicas. Sin embargo, para qubits atómicos individuales, que pueden controlarse y escalarse de forma independiente, este resultado se ha obtenido por primera vez.

El entrelazamiento cuántico es un efecto fundamental en el que varias partículas permanecen inseparablemente vinculadas independientemente de la distancia. El cambio en el estado de una partícula se refleja instantáneamente en las demás. Este principio será la base del futuro internet cuántico y de las comunicaciones seguras.

Por qué esto es crucial para la industria

El principal desafío de las computadoras cuánticas modernas es la escalabilidad. Construir un único procesador cuántico enorme con millones de qubits es increíblemente complejo debido a la acumulación de errores y las limitaciones físicas. Por eso, cada vez más desarrolladores están adoptando una arquitectura modular: en lugar de un monstruo monolítico, se crea una red de múltiples nodos cuánticos conectados por líneas de comunicación fotónicas. Este enfoque recuerda la evolución del internet clásico, donde los recursos computacionales se distribuyen entre miles de servidores.

El nuevo experimento confirma la viabilidad de esta estrategia. Los investigadores demostraron que memorias atómicas individuales pueden formar un estado cuántico compartido a través de conexiones fotónicas, manteniendo al mismo tiempo una alta precisión en las operaciones. Durante el experimento, la fidelidad del estado entrelazado osciló entre el 84% y el 88%, un indicador impresionante para un sistema de tres nodos.

Además, por primera vez, los científicos lograron cerrar la llamada "brecha de detección" para un estado cuántico multicomponente completamente distribuido. Adicionalmente, los resultados confirmaron la violación de la desigualdad de Mermin, una de las pruebas clave que demuestran la existencia de correlaciones cuánticas genuinas, y no meras coincidencias estadísticas clásicas.

Una mirada al futuro: del laboratorio al internet cuántico

Este trabajo continúa una serie de investigaciones de IonQ en el ámbito de las conexiones cuánticas fotónicas. Anteriormente, la empresa demostró el entrelazamiento entre dos sistemas iónicos remotos, y ahora ha ampliado la arquitectura a tres nodos completos. Aunque la tecnología aún está lejos de una aplicación comercial, experimentos como este son los bloques de construcción de las futuras computadoras cuánticas distribuidas, redes de comunicación seguras y, en última instancia, del internet cuántico.

Opinión del experto: Este avance confirma que el enfoque modular para la computación cuántica no es solo una teoría, sino un concepto funcional. Para la industria criptográfica, esto es especialmente importante: las redes cuánticas distribuidas pueden garantizar una transmisión de datos absolutamente segura, lo que haría obsoletos los algoritmos de cifrado actuales. Sin embargo, faltan al menos 5-7 años para su implementación práctica; aún quedan por resolver los problemas de escalabilidad y reducción de la tasa de errores en las conexiones fotónicas.