El comercio de acciones estadounidenses a través de derivados de criptomonedas: una vía alternativa riesgosa para los rusos
Tras las estrictas restricciones de 2022, el acceso de los inversores rusos al mercado bursátil estadounidense a través de cuentas de corretaje clásicas quedó prácticamente bloqueado. Sin embargo, la parte emprendedora de los participantes del mercado encontró rápidamente una ruta alternativa. Se trata de acciones tokenizadas y criptoderivados en plataformas extranjeras. Estos permiten a los inversores obtener ingresos por los cambios en el valor de los títulos de empresas estadounidenses, utilizando criptomonedas para las liquidaciones. No existe consenso sobre qué tan extendida está esta práctica, qué peligros conlleva para los ciudadanos de la Federación Rusa y cómo se relaciona con los próximos cambios en la legislación.
A primera vista, el instrumento parece atractivo. Los traders obtienen la posibilidad de realizar operaciones con un alto apalancamiento, ingresar y retirar fondos las 24 horas en stablecoins USDT y, lo que es especialmente importante, evitan la necesidad de abrir una cuenta en un bróker extranjero. Los propios derivados se crean sobre los valores de los gigantes tecnológicos más populares, y en medio del rápido aumento de los precios del petróleo y el oro, las plataformas han comenzado a ofrecer activamente instrumentos sobre materias primas.
Magnitud del fenómeno: de una afición masiva a un nicho reducido
Las estimaciones de los expertos sobre la magnitud de este fenómeno difieren. El director ejecutivo de Millpay, Igor Plotnikov, considera que las acciones tokenizadas de empresas estadounidenses en plataformas como Bybit, Binance y Deribit son muy demandadas entre los rusos. Las eligen con mayor frecuencia traders activos y aquellos inversores que ya llevan mucho tiempo trabajando con activos digitales. La situación actual del mercado añade relevancia al instrumento: actualmente se observa una desaceleración en el mercado de criptomonedas en medio de un fuerte repunte del mercado de valores.
Aunque no hay datos estadísticos abiertos precisos, Igor Plotnikov sugiere basarse en información indirecta. Los animados debates en comunidades especializadas y el alto tráfico en los exchanges demuestran que esta es una de las formas más populares de invertir en EE. UU.
Sin embargo, otros ponentes evalúan la prevalencia del instrumento de manera mucho más moderada. El vicepresidente de activos digitales de MTS Fintech, Alexander Nam, califica la negociación de acciones estadounidenses a través de criptomonedas como algo propio de un círculo reducido de jugadores experimentados. Coincide con este punto de vista el director de estrategia de la IC «Finam», Yaroslav Kabakov, quien considera esta práctica exclusivamente de nicho.
Riesgos legales y sancionatorios: dependencia total de la plataforma
En la evaluación de las amenazas potenciales, las posiciones de los expertos, por el contrario, coinciden en gran medida. Yaroslav Kabakov señala los elevados riesgos legales, sancionatorios e infraestructurales. En este caso, el inversor depende completamente de las reglas de una plataforma extranjera específica. En consecuencia, puede enfrentarse en cualquier momento al bloqueo de sus activos, quedándose sin la protección habitual de los derechos de propiedad.
Alexander Nam divide todas las preocupaciones de los clientes en tres categorías:
- Peligros legales: relacionados con la total incertidumbre del estatus jurídico de las operaciones y una compleja contabilidad fiscal.
- Riesgos sancionatorios: se expresan en la alta probabilidad de bloqueo de la cuenta debido a la posesión de la ciudadanía rusa.
- Problemas infraestructurales: un instrumento tokenizado nunca garantiza derechos legales sobre la propiedad del activo subyacente.
Igor Plotnikov hace hincapié en la naturaleza de este instrumento financiero. Cualquier acción tokenizada es un derivado que depende completamente del exchange que lo emitió. Si la plataforma comienza a tener problemas, el trader corre el riesgo de quedarse sin nada, ya que no tiene ningún derecho sobre los títulos valores reales. El estatus legal de las operaciones se encuentra en una zona gris debido a la falta de una regulación clara.
El director de análisis AML/KYT del operador «SHARD», Fedor Ivanov, propone dividir los riesgos según el tipo de plataforma utilizada. En los exchanges centralizados, las dificultades están relacionadas con el cumplimiento normativo, que se ha vuelto demasiado exigente con los usuarios con pasaportes rusos. En las plataformas descentralizadas, el analista no ve riesgos especiales, aparte de la pérdida estándar de fondos debido a la alta volatilidad. El principal problema, en su opinión, se formula así: al ingresar dichos fondos en el circuito regulado ruso, la cuestión de la legalidad de su origen sigue abierta. La dificultad no está tanto en explicar el origen de los fondos al banco, sino en que el banco que trabaja con criptomonedas entienda esas explicaciones.
Teniendo en cuenta las normas regulatorias
Yaroslav Kabakov cree que los legisladores rusos apostarán por instrumentos digitales autorizados dentro del sistema financiero nacional. No se apoyarán las operaciones a través de criptoexchanges extranjeros no controlados. Alexander Nam concreta cuáles podrían ser exactamente los productos legales. Lo más probable es que a los inversores se les ofrezcan AFD sobre valores extranjeros, RWA tokenizados y diversas soluciones estructurales. En su opinión, su desarrollo activo con el tiempo desplazará al segmento gris del mercado.
Igor Plotnikov ve la regulación desde otro ángulo. Para él, no se trata de desplazar a los actores, sino de una esperada aclaración de las reglas del juego. Explica que, tras la entrada en vigor de la ley sobre moneda digital, los ciudadanos podrán comprar legalmente activos tokenizados con criptomonedas. Las restricciones afectarán solo al uso de la infraestructura de pagos rusa. Es decir, comprar USDT por rublos en una plataforma nacional autorizada, transferirlos al extranjero y adquirir allí activos es legal. Pero se prohibirá comprarlos directamente con rublos en un exchange extranjero. Sin embargo, técnicamente esto ya es imposible ahora, ya que las plataformas extranjeras no aceptan rublos.
Conclusiones del experto de Cryptalist
La principal discrepancia entre los expertos radica en la evaluación de la magnitud del comercio. Igor Plotnikov considera este método una forma popular de inversión entre los traders activos de la Federación Rusa. Alexander Nam y Yaroslav Kabakov lo clasifican como un nicho reducido para profesionales. En la descripción de los riesgos, los analistas son unánimes. Los ponentes subrayan que una acción tokenizada es solo un derivado sin derechos sobre el activo real. Debido a esto, el inversor es vulnerable a sanciones y congelaciones. Fedor Ivanov también recuerda el problema de confirmar la legalidad de los ingresos al repatriarlos a la Federación Rusa. En cuanto al futuro, Yaroslav Kabakov y Alexander Nam esperan la aparición de AFD nacionales seguros. Desde mi punto de vista, la práctica actual es un sustituto temporal y arriesgado. Hasta que no surja una regulación clara e instrumentos protegidos dentro del país, el comercio de acciones tokenizadas seguirá siendo un juego de alto riesgo, donde el principal peligro no es una caída del mercado, sino un bloqueo repentino de los activos por parte de una plataforma extranjera.