Liquidez agotada y la muerte del mercado alcista de bonos de 40 años: un doble golpe para Bitcoin
El sistema financiero está experimentando un cambio estructural que podría alterar radicalmente las reglas del juego para todos los activos de riesgo, incluido Bitcoin. Dos señales analíticas independientes indican que la era del dinero barato y las tasas en descenso ha terminado definitivamente, dando paso a un período de selección rigurosa y escasez de liquidez.
La primera señal de alerta proviene de la plataforma analítica Bull Theory. Su indicador de liquidez excedente, calculado como la diferencia entre el crecimiento de la oferta monetaria, la inflación y el crecimiento económico, ha entrado en territorio negativo por primera vez desde 2021. Esto significa que el "excedente" que tradicionalmente alimentaba al mercado de valores ya no existe. Históricamente, cuando este indicador cae por debajo de cero, el dinero comienza a fluir de las acciones a los bonos a largo plazo y la curva de rendimiento se aplana. Esto suele ir seguido de un debilitamiento en el rendimiento de las acciones en los próximos 3 a 6 meses. Es notable que, según los analistas, el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, no es el iniciador de este cambio: el mercado ya estaba descontando el endurecimiento durante todo el año, y el regulador simplemente lo está "alcanzando".
En este contexto, el sobrecalentamiento de las valoraciones parece especialmente amenazador. Las acciones son actualmente caras en relación con los bonos, algo que solo ha ocurrido en el 5% de los casos en los últimos cincuenta años. La ironía de la situación es que los inversores minoristas, como si no notaran la desaparición del colchón de liquidez, continúan comprando acciones activamente, registrando la segunda mayor entrada semanal en fondos cotizados en bolsa de acciones estadounidenses. Entran justo en el momento en que el soporte fundamental del mercado se ha evaporado.
El fin de una tendencia de 40 años: la perspectiva de Thierry Borger
Una segunda perspectiva, aún más profunda, la ofrece el analista Thierry Borger. Él sostiene que el evento principal no ocurre con las acciones o las criptomonedas, sino con los bonos, el activo que subyace en prácticamente todas las carteras "conservadoras". Borger recuerda que en 1981, el rendimiento de los bonos alcanzaba el 14%, y para 2020 había caído al 0%. Estos 39 años de descenso continuo de las tasas crearon una era única en la que poseer pasivamente "todo el mercado" resultaba ganador. Esta tendencia terminó en el momento del pánico pandémico, cuando el sistema se inundó de liquidez, y el mercado alcista de bonos de 40 años murió silenciosamente justo cuando todos se sintieron salvados.
Según Borger, este giro no es el final del juego, sino un nuevo y mucho más interesante comienzo. Ahora, la valoración, la calidad del balance y el flujo de caja real pasan a primer plano. Cita datos de JPMorgan, según los cuales, con las valoraciones actuales, el rendimiento del índice S&P 500 en un horizonte de diez años podría ser cercano a cero. Esto convierte al mercado en un "campo fértil para el inversor activo".
¿Qué significa esto para Bitcoin?
Para Bitcoin, ambas señales conllevan principalmente un riesgo a corto plazo. Como activo de riesgo sensible a la liquidez, BTC corre el riesgo de verse presionado junto con las acciones sobrevaloradas si las condiciones continúan endureciéndose y la liquidez sigue agotándose.
Sin embargo, en la lógica de Borger también hay una cara opuesta: si el viejo modelo de "comprar y mantener el índice" deja de funcionar y los bonos "seguros" habituales pierden su estatus de refugio seguro, parte del capital podría comenzar a buscar alternativas fuera de los mercados tradicionales con el tiempo. En tal escenario, Bitcoin podría competir por el papel de uno de los activos de la nueva era, aunque esto no ocurrirá de inmediato y está lejos de estar garantizado.
Mi opinión profesional: Estamos presenciando un momento clásico de cambio de paradigma, donde las correlaciones antiguas se rompen. Para Bitcoin, esto significa que en los próximos meses podría ser más vulnerable a la presión macroeconómica de lo que muchos esperan. Pero es precisamente en estos períodos de revalorización donde nacen nuevas oportunidades a largo plazo para aquellos que comprenden los cambios fundamentales.