El estafador se delató a sí mismo al quejarse a ZachXBT por la congelación de 5,73 BTC
En el mundo de las investigaciones de criptomonedas ocurrió un caso curioso que demuestra una vez más que los delincuentes no siempre son inteligentes. El detective on-chain ZachXBT recibió una queja de un usuario bajo el alias AmanKesar11, quien se quejaba del "injusto" congelamiento de 5,73 BTC (aproximadamente $475,000) en la plataforma Changelly. El estafador, sin saberlo, proporcionó al detective todas las pruebas necesarias para su propia exposición.
Cómo el "ofendido" se delató a sí mismo
Al verificar la transacción a través de sus herramientas, ZachXBT determinó que estos fondos provenían de fuentes ilegales. El análisis mostró que los bitcoins se obtuvieron como resultado de una serie de robos mediante ingeniería social dirigidos a ciudadanos estadounidenses, incluidos jubilados. Las víctimas eran engañadas a través de exchanges estadounidenses y cajeros automáticos de bitcoin.
Según los datos de la investigación, toda la cadena de robos generó a los delincuentes más de $1 millón desde 2025. Los propios 5,73 BTC fueron congelados en Changelly en marzo de 2025, razón por la cual el implicado solicitó ayuda, esperando recuperar el acceso a lo robado.
Las explicaciones sobre el origen del dinero de AmanKesar11 cambiaban constantemente: primero era un préstamo, luego fondos enviados por su jefe, y después supuestas inversiones del jefe en bitcoin "en 2014 y 2015" a través de un conocido en Estados Unidos. Cabe destacar que en diciembre de 2025 incluso presentó una denuncia ante la policía de la India por el congelamiento, intentando dar a sus acciones una apariencia de legalidad.
Quién está detrás del esquema
En la correspondencia, AmanKesar11 envió capturas de pantalla de correos electrónicos que permitieron a ZachXBT reconstruir la estructura de todo el grupo. El detective concluyó que el implicado es solo un intermediario (mula) a través del cual se lavaba dinero para un jefe bajo el seudónimo "Mr Parveen". A esta conclusión se llegó gracias a las "pruebas" enviadas por el propio estafador: los extractos bancarios estaban a nombre de otra persona y con una dirección diferente.
Opinión del experto: Este caso es un ejemplo clásico de cómo la codicia y la estupidez se imponen a la precaución. Los estafadores que intentan recuperar lo robado a través de detectives públicos no solo se arriesgan, sino que se garantizan su propia condena. El ecosistema de las criptomonedas se vuelve cada vez más transparente, y los intentos de eludir el análisis de blockchain terminan exactamente así: con una exposición total.