La liquidez se agota, la era de los bonos ha terminado: qué significa esto para bitcoin
El sistema financiero está experimentando un cambio fundamental que podría alterar radicalmente las reglas del juego para todos los activos de riesgo, incluido bitcoin. Dos analistas independientes —Bull Theory y Thierry Borget— señalan el mismo síntoma preocupante: la era del dinero barato y las tasas a la baja ha terminado, y el mercado entra ahora en una fase nueva y mucho más compleja.
Bull Theory registra un momento crítico: el indicador de liquidez excedente en el sistema financiero ha entrado en terreno negativo por primera vez desde 2021. Este indicador se calcula como la diferencia entre la tasa de crecimiento de la masa monetaria, el nivel de inflación y el crecimiento económico. En otras palabras, ese "excedente" que tradicionalmente alimentaba el crecimiento de las acciones y las criptomonedas ya no existe. Cuando este indicador cae por debajo de cero, el capital tiende a fluir de los activos de riesgo hacia los bonos a largo plazo, lo que históricamente ha precedido a un debilitamiento del mercado bursátil en los próximos 3 a 6 meses. Es notable que, según el analista, el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, no es la causa principal de este cambio: el mercado ya estaba incorporando un endurecimiento de las condiciones durante todo el año, y el regulador simplemente "alcanza" la realidad.
La situación se agrava por la extrema sobrevaloración de las acciones. En relación con los bonos, se encuentran ahora en niveles que solo se han observado en el 5% de los casos en los últimos cincuenta años. Mientras tanto, los inversores minoristas, como si no percibieran las señales, continúan comprando acciones activamente: los fondos cotizados en bolsa de valores estadounidenses registraron la segunda mayor entrada semanal de la historia. Se presenta una imagen paradójica: el pilar que sostenía las cotizaciones está desapareciendo, y los minoristas están entrando justo en el momento en que ese soporte ha desaparecido.
El ciclo de 40 años de los bonos ha llegado a su fin
Thierry Borget propone observar la situación desde una perspectiva diferente, más a largo plazo. Según él, el evento principal no ocurre en el mercado de acciones o criptomonedas, sino en el segmento de los bonos, que se consideran un "refugio seguro" y son la base de casi cualquier cartera conservadora. Recuerda que en 1981, el rendimiento de los bonos alcanzaba el 14%, y para 2020 había caído casi a cero. Esta tendencia bajista de 39 años terminó durante la pandemia de COVID-19, cuando el sistema se inundó de liquidez, y el mercado alcista de bonos de 40 años terminó silenciosamente justo cuando todos se sintieron salvados.
Ahora que la tendencia se ha revertido, pasan a primer plano los factores fundamentales: la valoración, la calidad del balance y el flujo de caja real. Borget cita datos de JPMorgan, según los cuales, con las valoraciones actuales, el rendimiento del índice S&P 500 en un horizonte de diez años podría ser cercano a cero. Esto, en su opinión, convierte al mercado en un "campo fértil para el inversor activo", donde la estrategia pasiva de "comprar y mantener" ya no funciona.
Riesgos directos y oportunidades ocultas para bitcoin
Para bitcoin, ambas señales conllevan principalmente un riesgo a corto plazo. Como activo de riesgo altamente sensible a la liquidez, BTC corre el riesgo de verse presionado junto con las acciones sobrevaloradas. El agotamiento de la liquidez y el endurecimiento de las condiciones son un desafío directo para su precio actual.
Sin embargo, en la lógica de Borget también hay un lado positivo. Si el modelo habitual de "comprar el índice y olvidarse" deja de funcionar, y los bonos pierden su estatus de refugio seguro, parte del capital podría, con el tiempo, comenzar a buscar alternativas fuera de los mercados tradicionales. En ese escenario, bitcoin podría competir por el papel de uno de los activos de la nueva era. Pero esto no ocurrirá de inmediato y no está garantizado en absoluto.
Mi conclusión profesional: No estamos observando simplemente una corrección, sino un cambio de paradigma macroeconómico. Para bitcoin, esto significa que el período de "dinero fácil", que en gran medida alimentó su crecimiento, ha llegado a su fin. En los próximos meses nos espera una prueba de resistencia: ¿podrá el activo digital demostrar su valor como reserva de valor en condiciones de contracción de liquidez, o seguirá siendo rehén de los apetitos de riesgo tradicionales? La respuesta la conoceremos en los próximos trimestres.