Un plan radical para Ethereum: se obligará a los validadores a donar hasta el 10% de sus ingresos para el desarrollo de la red.
En la comunidad de Ethereum se está gestando un cambio estructural significativo. En el foro Ethereum Research ha aparecido una ambiciosa iniciativa llamada Validator Redirected Revenue, que propone implementar un mecanismo de financiación forzosa del ecosistema a través de los validadores.
La esencia de la propuesta es radical: mediante un hard fork se planea permitir la redirección de hasta el 10% de todas las recompensas por staking a un fondo de desarrollo especial. Además, si el 51% de los validadores vota a favor de una tasa superior al 0%, esto se convertirá en un requisito obligatorio para todos los participantes de la red.
La magnitud de la financiación potencial es impresionante. Con los actuales 35-40 millones de ETH en staking y un rendimiento de aproximadamente el 1,91%, los validadores ganan anualmente alrededor de 700 000 ETH. Redirigir incluso el 5-10% de esta cantidad supone entre 50 000 y 70 000 ETH adicionales al año, que se destinarán al desarrollo de infraestructura, investigación y seguridad.
Mecanismo "Rey de la colina"
La distribución de los fondos se realizará a través de un contrato inteligente distribuidor. Cada 128 bloques (aproximadamente cada cinco minutos), los validadores podrán proponer una nueva opción de distribución de fondos. El sistema seleccionará aquella opción que coincida al máximo con las preferencias de la mayoría. Los autores han denominado a este mecanismo "rey de la colina": el ganador se determina mediante la comparación por pares de las alternativas.
Sin embargo, los autores reconocen abiertamente los riesgos. Los principales son la "cartelización" de los validadores, especialmente teniendo en cuenta que alrededor del 90% de las monedas están bloqueadas a través de grandes operadores, no de participantes individuales. Si las grandes plataformas se coordinan, la tasa podría elevarse teóricamente hasta el máximo del 10%. También existe un conflicto de intereses entre los operadores de staking y los tenedores de ETH, además del riesgo de una emisión excesiva.
Por qué es importante
El problema que se intenta resolver es el clásico "fallo de coordinación". La infraestructura, la investigación y las herramientas son necesarias para todos, pero ningún participante quiere pagar por sí solo. Actualmente, estos gastos recaen en la Ethereum Foundation, donantes o equipos individuales, lo que genera una inestabilidad crónica en la financiación.
"Todos se benefician de las mejoras comunes, pero ningún participante quiere pagar cuando otros pueden disfrutar de las ventajas de forma gratuita. Esto crea pérdidas constantes de eficiencia que debilitan la competitividad a largo plazo de Ethereum", señala el documento.
Los autores subrayan que el objetivo no es imponer un modelo concreto, sino iniciar un debate. Sin embargo, el mero hecho de que surja esta propuesta indica una profunda conciencia de la crisis de financiación, sobre la que ya había advertido anteriormente el exmiembro de la Ethereum Foundation, Trent Van Epps.
Mi análisis: La iniciativa parece lógica desde el punto de vista de la sostenibilidad a largo plazo de la red, pero su implementación podría provocar una fuerte resistencia por parte de los grandes pools de staking. Si se adopta el mecanismo, corremos el riesgo de obtener no un "impuesto al desarrollo", sino una herramienta para centralizar el poder en manos de unos pocos actores importantes. La Ethereum Foundation debe encontrar un equilibrio entre la necesidad de financiación y la preservación de la descentralización; de lo contrario, esta propuesta podría marcar el inicio del fin del modelo actual de gobernanza de la red.