El Banco de Inglaterra aprueba un nuevo régimen para las stablecoins sistémicas: reducción de los requisitos de reserva y un límite de £40 mil millones

El Banco de Inglaterra presentó la versión final del marco regulatorio para las stablecoins sistémicamente importantes denominadas en libras esterlinas. El regulador suavizó significativamente los requisitos iniciales sobre la estructura de las reservas, lo que refleja su intención de encontrar un equilibrio entre la innovación y la estabilidad financiera.
El cambio clave afectó la proporción de reservas que los emisores están obligados a mantener en depósitos sin intereses en el Banco Central. Inicialmente se propuso un umbral del 40%, pero en el documento final se redujo al 30%. El 70% restante puede colocarse en bonos gubernamentales británicos a corto plazo con vencimiento de hasta seis meses. Cabe destacar que el regulador rechazó categóricamente la posibilidad de utilizar depósitos en bancos comerciales como garantía, argumentando que esto implicaría riesgos inaceptables para el sistema financiero en caso de una crisis de liquidez.
En lugar de límites individuales para la tenencia de stablecoins por parte de personas físicas y jurídicas, el Banco de Inglaterra introduce un "amortiguador" general sobre la emisión. Para una sola stablecoin, este límite se fija en £40 mil millones. Se trata de una medida temporal que, según el regulador, será revisada a medida que el mercado se adapte y podría aumentarse o eliminarse por completo.
Los emisores están obligados a garantizar el derecho de los tenedores a canjear las stablecoins a su valor nominal en moneda fiduciaria en un plazo de 24 horas. Para apoyar al sector, en 2027 se pondrá en marcha un mecanismo de liquidez de emergencia que permitirá a las empresas obtener préstamos del Banco de Inglaterra con garantía de bonos gubernamentales. Se espera que el conjunto completo de normas se apruebe antes de finales de 2026 y se aplicará exclusivamente a los emisores considerados sistémicamente importantes para la economía británica.
El documento fue elaborado conjuntamente con la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), y en breve se espera la publicación de un esquema regulatorio conjunto para el mercado.
Contexto político y perspectivas
La publicación de estas normas coincidió con una grave crisis política: el primer ministro Keir Starmer dimitió tras la derrota de los laboristas en las elecciones locales, en medio de un aumento de la inflación provocado por la crisis energética y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Andy Burnham podría convertirse en el nuevo jefe de gobierno.
Mi análisis: La reducción de la proporción de reservas en el Banco Central del 40% al 30% es un paso pragmático que reduce los costos operativos para los emisores, pero no elimina los riesgos fundamentales. El límite de £40 mil millones parece un compromiso razonable: es lo suficientemente alto como para no sofocar el mercado desde el principio, pero al mismo tiempo le da al regulador herramientas de control. Sin embargo, el desafío clave seguirá siendo la sincronización de las normas con el próximo marco regulatorio europeo MiCA; de lo contrario, Londres corre el riesgo de perder su estatus de cripto-hub, a pesar de todos los esfuerzos.