El gigante chino de la IA Zhipu ha sido valorado en 1280 veces sus ingresos anuales: ¿burbuja o nueva realidad?
El mercado de inteligencia artificial continúa sorprendiendo con su volatilidad, y el último ejemplo desde China invita a reflexionar sobre una reevaluación fundamental del sector. El desarrollador del modelo GLM-5.2, la empresa Zhipu (Z.ai), que salió a la Bolsa de Hong Kong el 8 de enero de 2026, muestra múltiplos anómalos que superan en decenas de veces los indicadores de gigantes como OpenAI y Anthropic.
En su punto máximo, el 22 de junio, la capitalización de Zhipu superó los $118 mil millones, mientras que los ingresos de la empresa en 2025 fueron de solo unos $107 millones. La pérdida neta en el mismo período alcanzó los 4.700 millones de yuanes. Así, la empresa cotiza con un múltiplo de aproximadamente 1280 veces sus ingresos anuales. Esto, en mi opinión profesional, es un signo clásico de un mercado sobrecalentado, donde los inversores apuestan no por los resultados financieros actuales, sino por un futuro crecimiento exponencial.
¿Por qué las empresas chinas de IA son tan caras?
Para que Zhipu justifique su valoración actual, necesita lograr una verdadera hazaña. Según mis cálculos, para cotizar a 50 veces sus ingresos anuales, debería aumentar sus ventas a $2.700 millones al año, 26 veces más que el nivel actual. Para un múltiplo de 20, necesitaría $6.900 millones, o un crecimiento de 65 veces. La situación es similar con otro actor chino, MiniMax: con una capitalización de unos $23 mil millones e ingresos de $79 millones, el múltiplo alcanza 290.
En comparación, los "laboratorios" estadounidenses parecen mucho más modestos. OpenAI, con ingresos anuales de $25 mil millones y una última valoración privada de $852 mil millones, cotiza aproximadamente a 34 veces sus ingresos anuales. Anthropic, con $47 mil millones en ingresos y una valoración de $965 mil millones, alrededor de 21 veces. La brecha es colosal y no puede explicarse solo por la diferencia en las tasas de crecimiento.
¿Cuál es la raíz del problema?
La razón clave de este desequilibrio, en mi opinión, radica en la estructura de ingresos de las empresas chinas de IA. Una parte significativa de sus ingresos se destina a proveedores externos de inferencia, como OpenRouter, Venice y BaseTen. Los usuarios quieren trabajar con estos modelos, pero no están dispuestos a enviar datos directamente a China debido a preocupaciones de privacidad, por lo que recurren a intermediarios.
Para cambiar esta situación, los desarrolladores chinos tendrán que demostrar que no almacenan datos de usuarios y ofrecer precios más bajos que los de sus competidores. Sin embargo, dadas las particularidades culturales y sociales, esta es una tarea extremadamente difícil.
Un escenario alternativo, que considero más realista, es la entrada de empresas chinas en el capital de proveedores estadounidenses de inferencia a cambio de una participación en los ingresos. En este caso, el dinero comenzaría a llegar a los desarrolladores de modelos a través de un porcentaje de la facturación de los intermediarios, lo que permitiría monetizar el creciente mercado sin acceso directo a los usuarios finales.
Mi conclusión: La valoración actual de Zhipu y otras empresas chinas de IA no es tanto un reflejo de sus resultados comerciales actuales, sino un anticipo por su futuro dominio en el segmento de modelos de código abierto. Sin embargo, sin resolver el problema de la confianza en los datos y establecer una distribución efectiva a través de socios occidentales, esta burbuja corre el riesgo de estallar.