Crypto news

22.06.2026
11:42

El Banco de Inglaterra cambia radicalmente las reglas para las stablecoins: eliminación de límites de tenencia e introducción de un tope de emisión de £40 mil millones

El Banco de Inglaterra ha publicado la versión final de la política y el proyecto de normas para las stablecoins sistémicas, introduciendo ajustes significativos a las propuestas iniciales. El cambio clave es la eliminación total de los límites de tenencia individual para personas físicas y jurídicas. En su lugar, el regulador introduce un límite general temporal de emisión para cada stablecoin sistémica, fijado en 40 mil millones de libras (aproximadamente 52,8 mil millones de dólares).

Recordemos que en el documento de consulta de noviembre de 2025, el Banco de Inglaterra proponía limitar la tenencia de stablecoins sistémicas a 20 000 libras para personas físicas y 10 millones de libras para empresas. Las asociaciones del sector criticaron duramente estas propuestas, señalando acertadamente que los techos rígidos hacen que los escenarios de uso real sean prácticamente imposibles. El regulador escuchó las críticas y optó por un camino más eficaz y menos costoso.

El límite de emisión regula directamente al emisor, en lugar de rastrear las cuentas de cada usuario. Esto es mucho más fácil de implementar en redes descentralizadas. El Banco de Inglaterra revisará periódicamente este límite y lo eliminará una vez que se mitiguen los riesgos para el crédito de la economía. La elección de la marca de 40 mil millones de libras no es casual: permite a los emisores llevar un negocio viable y mantener un volumen diario de operaciones comparable al de otros sistemas de pago sistémicos del Reino Unido. En comparación, los promedios diarios de Faster Payments y los esquemas de tarjetas son de aproximadamente 1,4 a 2,2 mil millones de libras, y esta cantidad representa alrededor del 10% de los volúmenes que pasan por el sistema CHAPS.

Además, el Banco de Inglaterra ha suavizado ligeramente los requisitos de respaldo de reservas. La proporción de activos que los emisores pueden mantener en deuda pública a corto plazo se ha elevado al 70%, frente al 60% propuesto anteriormente. El resto debe mantenerse en depósitos sin intereses en el banco central. Las normas anteriores hacían que la economía de la emisión británica fuera poco atractiva en comparación con los competidores de EE. UU. y la UE, ya que una parte significativa de las reservas no generaba ingresos. Esta flexibilización reduce esa carga, aunque una parte de las reservas sigue sin remunerarse.

El Banco de Inglaterra y la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) están construyendo conjuntamente un régimen integral, que incluye una transición controlada de las empresas del estatus no sistémico al sistémico. Se espera que las normas finales estén completadas para finales de 2026.

Mi análisis: Esta decisión es un movimiento estratégico que sitúa al Reino Unido a la par de las jurisdicciones más progresistas en el ámbito de la regulación de stablecoins. El abandono de los límites rígidos de tenencia en favor de un tope de emisión es un enfoque pragmático y con visión de futuro que estimula la innovación sin crear una carga regulatoria excesiva para los usuarios finales. Si la Reserva Federal y el BCE no siguen este ejemplo, Londres corre el riesgo de convertirse en el nuevo centro mundial de emisión de stablecoins.