El Banco de Inglaterra cambia de rumbo: se elimina el límite de tenencia de stablecoins y se introduce un límite de emisión de £40 mil millones
El Banco de Inglaterra ha publicado la política final y el proyecto de normas para las stablecoins sistémicas denominadas en libras esterlinas. El cambio clave es la eliminación total de los límites estrictos previamente propuestos para la tenencia individual de personas físicas y jurídicas. En su lugar, el regulador introduce un mecanismo temporal pero más elegante: un límite general de emisión para cada stablecoin sistémica, fijado en £40 mil millones (aproximadamente $52,8 mil millones).
De las restricciones de tenencia al control de emisión
Recordemos que en la consulta de noviembre de 2025, el Banco de Inglaterra proponía establecer un límite de £20,000 para personas físicas y £10 millones para empresas. Las asociaciones del sector criticaron con razón estas medidas, señalando que hacían que las stablecoins fueran inútiles para escenarios reales, desde pagos diarios hasta liquidaciones corporativas. El regulador escuchó los argumentos. El nuevo enfoque desplaza el foco del control de cada billetera al control del emisor. Esto no solo simplifica el cumplimiento normativo en redes descentralizadas, sino que también abre el camino para el uso masivo de stablecoins sin el temor de «topar» con un techo. El Banco de Inglaterra promete revisar periódicamente el límite y lo eliminará por completo una vez que se eliminen los riesgos para el crédito de la economía.
¿Por qué £40 mil millones?
La cifra no se eligió al azar. Según las estimaciones del regulador, este volumen permitirá a los emisores llevar un negocio viable y respaldar un volumen diario de operaciones comparable al de otros sistemas de pago sistémicos del Reino Unido, como Faster Payments (alrededor de £1,4–2,2 mil millones al día). Para contextualizar: £40 mil millones es aproximadamente el 10% de los flujos diarios a través del sistema CHAPS. De este modo, las stablecoins podrán convertirse en un participante de pleno derecho en las liquidaciones, incluso en el marco del Digital Securities Sandbox, sin restricciones excesivas.
Flexibilización de los requisitos de reserva
El Banco de Inglaterra también ha suavizado los requisitos de respaldo de reservas. La proporción de activos que los emisores pueden mantener en bonos del Estado a corto plazo se ha incrementado del 60% propuesto anteriormente al 70%. El 30% restante debe seguir manteniéndose en depósitos sin intereses en el banco central. Este es un paso en la dirección correcta: las normas anteriores hacían que la emisión británica de stablecoins fuera económicamente no competitiva en comparación con las jurisdicciones de EE. UU. y la UE, donde una parte significativa de las reservas genera ingresos. Las nuevas condiciones reducen esta brecha, aunque no la eliminan por completo.
El regulador tiene la intención de finalizar las normas para finales de 2026. Junto con la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), se está estableciendo un régimen integral, que incluye una transición gestionada de las empresas del estatus no sistémico al sistémico. Este es un enfoque maduro y equilibrado que, en mi opinión, crea una base sólida para el desarrollo de la infraestructura de stablecoins en el Reino Unido, manteniendo al mismo tiempo el control necesario sobre los riesgos sistémicos.