Правительственная комиссия РФ дала зелёный свет законопроекту об искусственном интеллекте: суверенитет и приоритеты

El 22 de junio, la comisión gubernamental para la actividad legislativa aprobó un documento destinado a apoyar el desarrollo de la inteligencia artificial en Rusia. Este es un paso importante que establece pautas claras para toda la industria.
La característica clave del proyecto de ley es el enfoque en grandes modelos fundamentales que contienen más de mil millones de parámetros. Se dividen en dos categorías: «soberanos» (creados completamente por personas jurídicas rusas en infraestructura local) y «nacionales» (que permiten el uso de componentes de código abierto). Son estas clases, como destacó el viceprimer ministro Dmitri Grigorenko, las que recibirán apoyo estatal prioritario, especialmente en áreas sensibles como la administración pública.
Es importante señalar que de la versión final del documento se han excluido varios puntos controvertidos. En particular, se ha decidido renunciar al etiquetado obligatorio del contenido sintetizado por IA, a los bloques sobre derechos de autor y a las restricciones directas para las redes neuronales extranjeras. Como explicó Grigorenko, el proyecto no prevé una prohibición total de las soluciones extranjeras. Además, la categoría de modelos «confiables» para infraestructuras críticas de información fue eliminada debido a los requisitos regulatorios ya existentes del FSTEC y el FSB.
Se prevé que el documento sea presentado en la Duma Estatal antes de que finalice la semana actual. Las disposiciones principales entrarán en vigor el 1 de septiembre de 2026, y las normas relativas a las facultades del gobierno, la definición de modelos y las obligaciones de los desarrolladores, a partir del 1 de marzo de 2027. Para los sistemas de IA ya implementados que no cumplan con los nuevos criterios, se establece un período de transición hasta el 1 de septiembre de 2032, siempre que los datos se procesen en el territorio de la Federación Rusa.
Análisis de Cryptalist: Este proyecto de ley es un compromiso pragmático entre la aspiración a la soberanía tecnológica y la necesidad de no aislarse de la innovación global. La exclusión de prohibiciones estrictas y etiquetados es una señal para las empresas de que el Estado apuesta por la estimulación, no por el aislamiento. Sin embargo, la división de modelos en «soberanos» y «nacionales» indica claramente hacia dónde se dirigirán los fondos presupuestarios. Para la industria, esto significa que los próximos 3 a 5 años serán un período de construcción activa de infraestructura informática propia y desarrollo de soluciones locales de IA, especialmente en el sector público. El mercado debe estar preparado para un nuevo paradigma donde la prioridad no sea solo el desarrollo, sino el control total sobre la cadena de creación de valor.