El Banco de Corea lanza una CBDC en el sector bancario real en medio de la prohibición en EE. UU.
El banco central de Corea del Sur está llevando su proyecto piloto de moneda digital del banco central (CBDC) a un nivel fundamentalmente nuevo. Si en la etapa anterior las pruebas tenían un carácter aislado, ahora el regulador está integrando el won digital en los sistemas bancarios existentes. Esto marca la transición de experimentos de laboratorio a una infraestructura financiera real.
Nueve bancos y nueva infraestructura
Según mi información, en la nueva etapa se incorporarán al proyecto nueve bancos comerciales de inmediato. Deberán crear un ecosistema completo: billeteras electrónicas, sistemas de vales e infraestructura blockchain para gestionar la CBDC. La diferencia clave con respecto a la etapa anterior es la posibilidad de utilizar tokens de depósito de CBDC para transacciones y liquidaciones reales dentro del sistema bancario existente. Anteriormente, el regulador solo distribuía tokens piloto a través de billeteras, y los usuarios probaban los pagos de forma limitada.
Merece especial atención la segunda vía del piloto: la sustitución de subsidios estatales y fondos de programas específicos por vales digitales. Las autoridades esperan así aumentar la eficiencia en la distribución de fondos presupuestarios y reducir los costos administrativos. Esta es una señal directa de que Seúl ve en la CBDC no solo un instrumento de pago, sino un elemento de la gestión financiera estatal.
División global: Asia avanza, EE. UU. frena
En este contexto, la postura de Estados Unidos resulta especialmente contrastante. La administración del presidente Donald Trump se opone sistemáticamente a la emisión de una CBDC. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó recientemente que, bajo la administración actual, no habrá un dólar digital, y la apuesta será por el liderazgo de EE. UU. en el ámbito de los activos digitales del sector privado.
Además, la semana pasada, el Senado y la Cámara de Representantes de EE. UU. acordaron impulsar un proyecto de ley de vivienda a gran escala, en cuyo texto se incluye una norma que prohíbe la emisión de una CBDC hasta el 31 de diciembre de 2030. Así, las dos economías más grandes del mundo se mueven en direcciones opuestas: Corea del Sur implementa activamente una moneda digital estatal, mientras que EE. UU. bloquea legislativamente esta posibilidad durante años.
Mi análisis
Estratégicamente, el Banco de Corea posiciona los tokens de depósito como un paso intermedio entre la CBDC clásica y las stablecoins. Este es un enfoque pragmático: el regulador no niega el valor de las tecnologías blockchain, pero busca mantener el control sobre la emisión monetaria. Mientras EE. UU. elige el camino de apoyar las stablecoins privadas, Corea del Sur apuesta por una moneda digital soberana. El tiempo dirá cuál de estos enfoques resulta más efectivo, pero ya es evidente que la región asiática asume el papel de pionera en este ámbito.