La industria de las criptomonedas ha batido un récord negativo en cuanto al número de hackeos: el segundo trimestre de 2026 se ha convertido en el más "atacado" de la historia.

El segundo trimestre de 2026 pasará a la historia de la criptoindustria como un período con un número récord de hackeos. Los analistas registraron 83 incidentes, lo que supone un máximo absoluto desde que se tienen registros. Sin embargo, cabe destacar que el daño total de estos ataques ascendió a 755,3 millones de dólares, una cifra que está lejos de ser un récord.
Principales objetivos y estructura de pérdidas
Los ataques más significativos fueron el hackeo del protocolo KelpDAO por 293 millones de dólares y el exploit de Drift Protocol, que se llevó 280 millones de dólares. Es interesante que el 38% de todas las pérdidas correspondió al segmento de puentes entre cadenas, siendo el incidente clave la vulneración del puente LayerZero OFT, que se relaciona con el ataque a KelpDAO. Otro 37% del daño se debió a manipulaciones de precios de tokens y hackeos de acceso administrativo. El robo de claves privadas, a pesar de su peligrosidad, representó solo el 5,66% del total.
¿Por qué aumenta el número de ataques, pero no los daños?
Esta paradoja se explica por cambios fundamentales en el ecosistema. El valor total bloqueado (TVL) se ha reducido drásticamente, pasando de 164 mil millones de dólares a aproximadamente 73 mil millones de dólares. Como consecuencia, a los hackers les resulta más difícil "conseguir un gran botín", pero se han centrado en ataques más frecuentes, aunque de menor escala. Esto es una señal alarmante: los protocolos, especialmente los jóvenes, a menudo no logran seguir el ritmo de su propio desarrollo en materia de seguridad.
Un ejemplo claro es la situación en la que los proyectos utilizan un esquema de multifirma "tres de seis", pero almacenan tres claves en un mismo portátil. Tal negligencia anula toda la protección criptográfica. En mayo de 2026, esto se confirmó en la práctica: el equipo de THORChain se vio obligado a suspender el funcionamiento del protocolo tras un hackeo de 10 millones de dólares.
Opinión de expertos
El récord en cuanto al valor de los hackeos sigue en manos del cuarto trimestre de 2020, con 3,56 mil millones de dólares. Sin embargo, la tendencia actual indica que la amenaza no ha desaparecido, sino que ha mutado. El aumento del número de incidentes con una disminución del daño total no es una señal de "calma", sino una advertencia de que la industria necesita replantear sus enfoques en la auditoría de seguridad y la gestión de riesgos, especialmente en el ámbito de las interacciones entre cadenas.