Crypto news

22.06.2026
22:53

El Banco de Corea lanza un piloto de CBDC en el sistema bancario real, en medio de una prohibición total en Estados Unidos hasta 2030.

El banco central de Corea del Sur lleva su experimento con moneda digital (CBDC) a un nivel fundamentalmente nuevo. Si antes las pruebas eran de carácter aislado, ahora el regulador integra los tokens de depósito directamente en la infraestructura bancaria operativa. Se trata de la conexión completa de nueve bancos comerciales, que crearán billeteras electrónicas, vales y un entorno blockchain para gestionar el won digital en transacciones reales.

Este paso marca la transición de pagos piloto entre billeteras de prueba a la implementación de CBDC en operaciones financieras cotidianas. El Banco de Corea también planea reemplazar parte de los subsidios gubernamentales y fondos de programas específicos con vales digitales. El objetivo es reducir los costos administrativos y aumentar la transparencia del gasto presupuestario.

Contraste con la postura de Estados Unidos

En contraste con el ambicioso piloto surcoreano, la posición de Washington parece diametralmente opuesta. La administración de Donald Trump no solo no se apresura a lanzar el dólar digital, sino que también consolida legislativamente el rechazo a esta idea. El Tesoro de EE. UU., encabezado por Scott Bessent, ha declarado en repetidas ocasiones que la apuesta será por el liderazgo en el ámbito de los activos digitales, pero no por una moneda digital estatal.

La semana pasada, el Senado y la Cámara de Representantes acordaron impulsar un proyecto de ley de vivienda a gran escala, cuyo texto incluye una norma que prohíbe completamente la emisión de CBDC hasta el 31 de diciembre de 2030. Así, las dos economías más grandes del mundo se mueven en direcciones opuestas: Seúl implementa activamente la moneda digital del banco central, mientras que Washington bloquea la posibilidad misma de su aparición.

Análisis de Cryptalist: La brecha en los enfoques entre EE. UU. y Corea del Sur no es solo una divergencia táctica, sino una elección estratégica de diferentes modelos de soberanía financiera. Corea apuesta por la eficiencia en la distribución de fondos presupuestarios y el control de transacciones, mientras que EE. UU., temiendo un control estatal excesivo, prefiere mantener el campo para las stablecoins privadas y DeFi. En mi opinión, para 2030 veremos que la prohibición total de CBDC en EE. UU. podría resultar en la pérdida del liderazgo tecnológico en el ámbito de los pagos digitales estatales.