Crypto news

23.06.2026
01:18

La guerra digital cobra impulso: el Banco de Corea integra CBDC en el sistema bancario, mientras EE. UU. prepara una moratoria.

Mientras Estados Unidos se aprieta el cinturón y prepara una prohibición legislativa sobre la emisión de una moneda digital de banco central (CBDC) hasta 2030, Corea del Sur avanza decididamente en la dirección opuesta. El Banco de Corea está llevando su proyecto piloto de CBDC a un nivel fundamentalmente nuevo, integrando el won digital en la infraestructura bancaria real.

Segunda fase: de pruebas aisladas a pagos cotidianos

En la primera fase del experimento, los participantes recibían tokens piloto de CBDC a través de billeteras electrónicas y los probaban para pagos en un entorno aislado. Ahora, el regulador pasa a una fase mucho más ambiciosa. Los nueve bancos comerciales más grandes de Corea comienzan simultáneamente a crear una infraestructura completa: billeteras electrónicas, vales y soluciones blockchain para gestionar la moneda digital. El cambio clave es que estos tokens se integrarán directamente en los sistemas bancarios de pagos y cuentas existentes.

Esto significa que el won digital deja de ser un activo experimental y se convierte en una herramienta real para las operaciones financieras cotidianas. Además, en el marco de la segunda fase, las autoridades planean reemplazar parte de los subsidios estatales y los fondos de programas específicos con vales digitales. El objetivo es aumentar la eficiencia en la distribución del presupuesto y reducir drásticamente los costos administrativos.

Brecha geopolítica: Seúl avanza, Washington frena

En este contexto, la postura de la administración del presidente estadounidense Donald Trump parece completamente opuesta. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reiteró recientemente que bajo la administración actual no habrá una CBDC en EE. UU., y que la apuesta será por el liderazgo en el ámbito de los activos digitales privados. La semana pasada, el Senado y la Cámara de Representantes acordaron impulsar un proyecto de ley de vivienda a gran escala, cuyo texto incluye una disposición que prohíbe directamente la emisión de una CBDC hasta el 31 de diciembre de 2030.

Así, las dos economías más grandes del mundo divergen en una cuestión fundamental de la evolución monetaria. Corea del Sur apuesta por una moneda digital estatal como herramienta para mejorar la eficiencia del sistema financiero, mientras que EE. UU., temiendo un control excesivo y una invasión de la privacidad, elige el camino de mantener el statu quo.

Análisis de Cryptalist

Desde mi punto de vista, este movimiento del Banco de Corea es estratégicamente acertado. La integración de la CBDC en el sistema bancario existente, en lugar de crear una estructura paralela, minimiza los riesgos para la estabilidad financiera y acelera la adaptación. Mientras EE. UU. pasará años en debates políticos, Corea del Sur obtendrá una experiencia práctica invaluable y, posiblemente, creará uno de los sistemas financieros digitales más avanzados del mundo. A largo plazo, la negativa a participar en la carrera de las CBDC podría costarle caro a la economía estadounidense.