El Banco de Corea lleva el CBDC a un nuevo nivel: el won digital ingresa a la banca real, mientras Estados Unidos bloquea su desarrollo hasta 2030
El Banco de Corea (BOK) da un paso decisivo al lanzar la segunda fase de su proyecto piloto de moneda digital del banco central (CBDC). En esta etapa, los nueve bancos comerciales más grandes del país integran el won digital en sus sistemas de cuentas principales, creando una infraestructura completa para transacciones reales.
Si en la primera fase el banco regulador simplemente distribuía tokens piloto entre los participantes a través de billeteras electrónicas, ahora se trata de integrar la CBDC en las operaciones financieras cotidianas. Los participantes de la prueba podrán usar tokens de depósito para pagos directamente en los sistemas bancarios existentes. Esto cambia fundamentalmente el enfoque: pasamos de pagos aislados a una integración total del dinero digital en el panorama financiero real.
De vales a subsidios gubernamentales
La segunda fase también incluye proyectos piloto para reemplazar subsidios gubernamentales y fondos de programas específicos con vales digitales. Las autoridades surcoreanas esperan así aumentar la eficiencia en la distribución de fondos presupuestarios y reducir significativamente los costos administrativos. De hecho, el BOK posiciona los tokens de depósito como un paso intermedio entre una CBDC completa y las stablecoins, probándolos en mecanismos económicos reales.
Contraste total con la postura de EE. UU.
Mientras Corea del Sur acelera la adopción de una moneda digital estatal, la administración del presidente estadounidense Donald Trump adopta una postura completamente opuesta. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó recientemente que bajo la administración actual no habrá CBDC, y que la apuesta será por el liderazgo de EE. UU. en el ámbito de los activos digitales privados. Además, la semana pasada, el Senado y la Cámara de Representantes de EE. UU. acordaron impulsar un proyecto de ley de vivienda a gran escala, cuyo texto incluye una disposición que prohíbe directamente la emisión de CBDC hasta el 31 de diciembre de 2030.
Así, las dos economías más grandes del mundo se mueven en direcciones diametralmente opuestas: Corea del Sur integra activamente el won digital en el sector real, mientras que EE. UU. bloquea legislativamente cualquier paso en esa dirección durante al menos los próximos cinco años.
Mi análisis: Esta divergencia de estrategias no es solo un debate técnico o político. Corea del Sur se convierte de facto en un laboratorio global para las CBDC, probándolas en condiciones de alta digitalización económica. EE. UU., al rechazar una moneda digital estatal, apuesta conscientemente por el dominio de las stablecoins privadas y las criptomonedas. La pregunta es qué modelo resultará más sostenible a largo plazo: el control estatal a través de las CBDC o la dinámica de mercado de los activos descentralizados.