La industria de las criptomonedas exige al Congreso de EE. UU. que no toque el proyecto de ley fiscal: la lucha por la justicia

La semana pasada, tres organizaciones líderes en cabildeo cripto — Blockchain Association, Crypto Council for Innovation y The Digital Chamber — enviaron una carta conjunta al Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de EE. UU. Su mensaje fue claro y contundente: aprobar el proyecto de ley H.R. 9175 (Ley de Claridad Fiscal para la Minería y el Staking) en su redacción original, sin ninguna enmienda.
Esencia del proyecto de ley: claridad en lugar de incertidumbre
El documento, presentado por el congresista Mike Carey el 8 de junio, busca resolver de una vez por todas el problema de la tributación de las recompensas por minería y staking. Según la posición actual del IRS, estos activos deben incluirse en el ingreso bruto a su valor justo de mercado en el momento de su recepción. Esto crea una situación de "ingreso fantasma": el contribuyente está obligado a pagar impuestos sobre activos que aún no ha vendido y que quizás no pueda vender al mismo precio.
H.R. 9175 propone una alternativa: permitir que los participantes del mercado contabilicen los tokens recibidos bajo un modelo similar al de la propiedad creada por uno mismo. Esto significa que el impuesto se cobraría solo en el momento de la venta real del activo, eliminando por completo el riesgo de tributar por ingresos no realizados.
Enmienda de Horsford: un compromiso que desgarra el tejido del proyecto de ley
Steven Horsford propuso limitar el aplazamiento del impuesto a cinco años. Si el contribuyente no vende el activo antes del final del cuarto año fiscal posterior a su recepción, estará obligado a reconocer una ganancia o pérdida mediante un mecanismo de venta condicional. En esencia, esto es un temporizador forzoso de cinco años.
Los cabilderos son unánimes: dicha enmienda "rompería" el proyecto de ley. La directora ejecutiva de Crypto Council for Innovation, Ji Hong Kim, declaró directamente que esto convierte a H.R. 9175 en un ciclo forzoso de cinco años para las recompensas, lo que contradice la idea misma del documento. Además, el Comité Conjunto de Impuestos estimó el efecto presupuestario de esta enmienda en solo $101 millones por década, una cantidad que los cabilderos calificaron acertadamente como insignificante en comparación con la carga administrativa para los participantes del mercado, los asesores y el propio IRS.
El cabildeo bancario en contra: el viejo mundo defiende sus posiciones
La Asociación de Banqueros Estadounidenses (ABA) se opuso categóricamente a H.R. 9175, calificándolo de "favoritismo evidente" hacia los activos digitales. Según ellos, la preferencia fiscal para los rendimientos cripto crearía condiciones desiguales en comparación con los dividendos, los intereses de depósitos y otros ingresos de capital, que tributan en el año en curso.
Sin embargo, los argumentos de la ABA parecen débiles frente a la realidad. Los depósitos bancarios han disfrutado durante décadas del sistema de seguro de la FDIC y otras ventajas que no están disponibles para el sector cripto. La industria cripto no pide privilegios, sino claridad y equidad básicas: no pagar impuestos sobre lo que aún no se ha convertido en dinero real.
Mi opinión experta
La situación demuestra el clásico enfrentamiento entre el viejo sistema financiero y la nueva economía. Los bancos temen una fuga de fondos, pero sus preocupaciones son un intento de mantener el monopolio sobre los ahorros. La industria cripto, por el contrario, ofrece un compromiso razonable: dar a los participantes del mercado la posibilidad de gestionar sus activos sin presión fiscal hasta el momento de la monetización real. La aprobación de H.R. 9175 en su versión original sentaría un precedente importante que mostraría si Estados Unidos está listo para una modernización fiscal, y no para proteger modelos obsoletos.