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23.06.2026
10:31

Estafa cripto a orillas del Nevá: Cómo el FSB desmanteló dos centros de llamadas con enfoque digital

Agentes del FSB desmantelaron la actividad de dos centros de llamadas ilegales en San Petersburgo. El esquema es clásico, pero con un nuevo enfoque criminal: los operadores no solo estafaban dinero, sino que se enfocaban deliberadamente en criptomonedas y activos digitales de sus víctimas. Esto es otra confirmación de que el crimen telefónico organizado está migrando cada vez más de las cuentas bancarias tradicionales a las billeteras de criptomonedas.

Quiénes fueron detenidos y qué se incautó

Según la investigación, el grupo estaba compuesto por 50 personas. De ellas, 30 son ciudadanos rusos y otras 20 son extranjeros de otros países. Las autoridades realizaron una serie de allanamientos tanto en oficinas como en los domicilios de los organizadores. Como resultado, se incautaron equipos informáticos, dispositivos de comunicación y dinero en efectivo.

A los implicados se les imputan dos delitos: fraude y circulación ilegal de medios de pago. La evaluación preliminar de los daños indica sumas considerables. Es característico que los delincuentes estuvieran interesados específicamente en criptomonedas, no en efectivo ni en fondos de tarjetas bancarias. Esto demuestra que los criminales comprenden bien las particularidades de los activos digitales: son más difíciles de rastrear y prácticamente imposibles de recuperar una vez transferidos.

Por qué los estafadores se pasan a las criptomonedas

El caso en San Petersburgo no es aislado. A principios de junio, en la misma ciudad, ya se había desmantelado un centro de llamadas de estafadores extranjeros que robaron 15 millones de rublos. En esa ocasión también se detuvo a dos cómplices que organizaron un nodo de comunicación para realizar llamadas masivas a rusos desde el extranjero.

Las criptomonedas atraen a estos grupos por razones evidentes. Las transferencias dentro de la red son irreversibles y mucho más difíciles de rastrear en comparación con las transacciones bancarias. Identificar a los destinatarios finales de los activos se vuelve extremadamente complicado. La presencia de participantes extranjeros en la estructura del grupo también encaja en el panorama general: el fraude telefónico contra los rusos se organiza cada vez más como un negocio transfronterizo con roles distribuidos.

Análisis de Cryptalist: La tendencia es clara: las criptomonedas se están convirtiendo no solo en una herramienta de inversión, sino también en un objetivo prioritario para el crimen organizado. Los reguladores y las fuerzas del orden tendrán que adaptar sus métodos de investigación a las nuevas realidades; de lo contrario, la eficacia en la lucha contra el fraude digital disminuirá.