El Senado de EE. UU. vetó el dólar digital: las CBDC prohibidas hasta 2030
El poder legislativo estadounidense ha dado un paso decisivo que está reconfigurando el panorama de las monedas digitales en EE. UU. El Senado aprobó la amplia ley de vivienda 21st Century ROAD to Housing Act, que, además de abordar los problemas de asequibilidad de la vivienda, contiene una prohibición directa y categórica sobre la emisión de una moneda digital de banco central (CBDC). El resultado de la votación —85 a favor frente a 5— demuestra una inusual unidad bipartidista en este tema.
El proyecto de ley H.R. 6644 prohíbe directamente a la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal (FED) y a cualquier banco de la reserva federal emitir, crear o poner en circulación de cualquier otra manera una CBDC, así como cualquier activo digital «sustancialmente similar» a dicha moneda. Esta moratoria está vigente hasta el 31 de diciembre de 2030. Es importante destacar: las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense quedan excluidas de la prohibición, lo que confirma la prioridad de las soluciones privadas sobre las estatales.
Una alianza inusual: vivienda y privacidad financiera
La vinculación de la norma anti-CBDC a la ley de vivienda no es una casualidad, sino una hábil maniobra legislativa que permitió «colar» una iniciativa impopular para el banco central en un paquete de aprobación obligatoria. Los republicanos de la Cámara de Representantes, que desde hace tiempo se oponen al dólar digital, insistieron en incluir este punto. Su argumento clave: la amenaza a la privacidad y la inevitable transformación de la CBDC en una herramienta de vigilancia financiera total por parte del Estado.
El presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, French Hill, subrayó que la asequibilidad de la vivienda comienza con la oferta, y que esta ley da «un paso significativo hacia la construcción de nuevas viviendas y la reducción de los gastos de las familias estadounidenses». Sin embargo, para nosotros, los analistas del criptomercado, es evidente que este paso tiene consecuencias mucho más profundas para toda la economía digital.
Futuro del proyecto y postura de la administración
Ahora, el documento se envía a votación en la Cámara de Representantes, donde los republicanos, según fuentes internas, planean realizar una votación acelerada inmediatamente después de regresar de las vacaciones el 23 de junio. Después de esto, la ley llegará al escritorio del presidente. La administración actual de Donald Trump ya ha adoptado una postura firme: el secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que la CBDC «definitivamente ha sido retirada de la agenda», y todos los esfuerzos de las autoridades se centran en promover la ley de activos digitales Clarity Act.
Por el momento, en EE. UU. no existe un proyecto federal activo para crear un dólar digital, y el presidente de la FED, Kevin Warsh, declaró anteriormente su total desacuerdo con dicha iniciativa. Esto contrasta con las tendencias globales: por ejemplo, el Banco Central Europeo está preparando un piloto del euro digital para el próximo año.
Mi análisis: La prohibición de la CBDC hasta 2030 no es solo un retraso técnico, sino una elección estratégica de EE. UU. a favor de activos digitales descentralizados y privados, así como de las stablecoins. Es una señal poderosa para el mercado que podría acelerar el desarrollo de la regulación para las criptomonedas y fortalecer la posición de las stablecoins respaldadas por el dólar como medio de pago global, al mismo tiempo que pospone indefinidamente las ambiciones de la FED de crear su propia moneda digital.