Банк России запускает тотальную деанонимизацию крипторынка: что изменится для инвесторов
El regulador ruso se prepara para un endurecimiento radical del control sobre el mercado de criptomonedas. El Banco de Rusia tiene la intención de otorgar a los operadores de activos digitales acceso a su base de datos antilavado: la plataforma "Conoce a tu Cliente". En esencia, se trata de un análogo nacional del estándar internacional KYC, pero con requisitos mucho más estrictos para los participantes del mercado.
La asesora del director de Rosfinmonitoring, Vlada Korchagina, reveló los detalles de la próxima reforma en el foro especializado "Activos Digitales en Rusia". Ahora, los depositarios digitales y los brókeres estarán obligados a realizar una identificación profunda de los usuarios y a acompañar las transacciones según la regla de viaje (travel rule). Esto significa que el anonimato en el mercado de criptoactivos en Rusia prácticamente deja de existir.
Nuevas reglas de verificación: desde personas jurídicas hasta beneficiarios
Todos los nuevos participantes del mercado de criptomonedas se enfrentarán a un procedimiento de identificación completa. Para los clientes corporativos, esto implica la recopilación de información detallada sobre la propia organización, sus representantes legales, beneficiarios efectivos y beneficiarios finales. Los brókeres tradicionales y las sociedades gestoras aún pueden recopilar un paquete de documentos reducido, pero si el cliente desea invertir en monedas digitales, el intermediario deberá realizar una verificación completa.
Los legisladores también prevén mecanismos de flexibilización: se permitirá a los depositarios y casas de cambio de criptomonedas delegar la verificación en instituciones financieras externas, como bancos comerciales o participantes profesionales del mercado de valores. Sin embargo, ante la más mínima sospecha sobre la legalidad de los ingresos del inversor, la empresa podrá negarse motivadamente a abrir una cuenta digital.
Cinco tipos de control y la regla de viaje: qué cambia
El nuevo proyecto de ley establece cinco tipos de operaciones con criptoactivos sujetas a un estricto control. Las entidades financieras estarán obligadas a informar rápidamente a Rosfinmonitoring sobre cualquier transacción por un monto igual o superior a 1 millón de rublos. Se presta especial atención al estándar internacional de la regla de viaje, desarrollado por el GAFI. Según esta regla, al transferir criptomonedas, el intermediario debe transmitir junto con el pago los datos personales de los participantes, exactamente de la misma manera que los bancos comerciales acompañan automáticamente las transferencias de dinero estándar con información sobre el pagador y el destinatario.
Junto con la transferencia de moneda digital o derechos digitales, se transmitirán los datos del remitente y del destinatario. Los depositarios digitales, completamente integrados en el sistema, y los brókeres que reciben las órdenes de los clientes están obligados a acompañar las transferencias con dicha información. Esto elimina por completo el anonimato que está inherentemente integrado en las redes blockchain.
El proyecto de ley gubernamental n.º 1194918-8 ya fue aprobado por la Duma Estatal en primera lectura el 21 de abril. A partir del 1 de julio de 2026, en caso de su aprobación definitiva, los ciudadanos y las empresas solo podrán comprar criptomonedas legalmente a través de intermediarios autorizados del registro del Banco Central. Para los inversores no calificados se establecerá un límite de 300 mil rublos al año en una lista limitada de activos; se espera que esta incluya Bitcoin, Ethereum, USDT y USDC. Los inversores calificados tendrán acceso a cualquier criptomoneda, excepto las anónimas. Los pagos internos con criptomonedas en el país seguirán prohibidos, y el almacenamiento no custodio dentro del perímetro regulatorio ruso aún no está previsto.
Mi opinión experta: Esto no es solo un endurecimiento, es un cambio de paradigma fundamental. El mercado ruso avanza hacia un modelo donde la criptomoneda será accesible, pero completamente transparente para el Estado. Para los inversores institucionales, esto podría ser una señal positiva, pero los traders minoristas que valoran el anonimato se enfrentarán a una dura elección: la legalización con pérdida de privacidad o la huida a la zona "gris" con riesgo de bloqueos.