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23.06.2026
15:44

El Senado de EE. UU. ha congelado el dólar digital hasta 2030: análisis de causas y consecuencias

El Senado de Estados Unidos tomó una decisión resonante al incluir en el proyecto de ley sobre vivienda asequible 21st Century ROAD to Housing Act una enmienda que impone una prohibición directa a la emisión del dólar digital (CBDC) por parte de la Reserva Federal hasta 2030. La votación fue prácticamente unánime: 85 votos a favor y 5 en contra. Ahora, el documento espera la aprobación en la Cámara de Representantes y la firma del presidente Donald Trump. Esto no es solo un retraso burocrático, sino una clara señal política.

Trasfondo político y argumentos en contra

La prohibición del CBDC, integrada en la ley de vivienda, es un movimiento táctico de los republicanos para acelerar la aprobación de la norma. La enmienda prohíbe categóricamente a la Reserva Federal no solo emitir moneda digital, sino también crear cualquier activo digital «sustancialmente similar al CBDC», tanto directamente como a través de intermediarios. Es notable que, al momento de aprobarse la ley, la Reserva Federal no estuviera desarrollando activamente el dólar digital. Así, los legisladores actúan de manera preventiva, consolidando el rumbo marcado por Trump ya en enero de 2025, cuando calificó al CBDC como una amenaza para «la estabilidad del sistema financiero, la privacidad de los ciudadanos y la soberanía de Estados Unidos».

La objeción clave no es contra la tecnología en sí, sino contra el modelo de control estatal. Como señaló el director general de «Tekhnobit», Alexander Peresichan, la emisión directa del dólar digital por parte de la Reserva Federal daría al Estado la capacidad técnica de acceder a todas las transacciones en tiempo real. Por eso, los partidarios de Trump consideran el CBDC como una posible herramienta de supervisión financiera, citando como ejemplo el modelo chino del e-CNY, donde el control sobre los flujos de dinero es máximo. Al mismo tiempo, las stablecoins privadas, según él, no son un sustituto: «Stablecoins como USDT siguen siendo un instrumento del mercado privado, mientras que el CBDC es parte del sistema monetario y una herramienta de control de la circulación del dinero».

Argumento económico: protección del sistema bancario

Además de las cuestiones de privacidad, existe un riesgo estructural: si los ciudadanos obtienen la posibilidad de almacenar fondos directamente en billeteras de la Reserva Federal, esto provocaría una salida masiva de depósitos de los bancos comerciales. Por eso, como destacó el director ejecutivo de Millpay, Igor Plotnikov, la administración de Trump apuesta por las stablecoins privadas respaldadas en dólares. Este enfoque permite mantener el dominio del dólar en la economía digital sin una reestructuración radical del sistema financiero existente. Contra el dólar digital se manifestaron consistentemente ambos presidentes de la Reserva Federal, tanto Jerome Powell como su sucesor Kevin Warsh, quien calificó al CBDC como «una decisión política errónea».

Contexto global: China y Europa siguen su propio camino

Mientras Estados Unidos bloquea la moneda digital estatal, otros actores están escalando activamente sus proyectos. El e-CNY chino muestra cifras impresionantes: para noviembre de 2025, el volumen de pagos alcanzó los 16,7 billones de yuanes (2,37 billones de dólares) con 3,48 mil millones de transacciones. El número de billeteras personales superó los 230 millones. Además, desde el 1 de enero de 2026, el e-CNY pasó a la versión 2.0, donde los saldos minoristas se convirtieron en obligaciones de los bancos comerciales, lo que permite utilizarlos para reservas fraccionarias y préstamos. El subgobernador del Banco Popular de China, Lu Lei, calificó directamente este modelo como una alternativa a las stablecoins que excluye la salida de fondos de los bancos.

El Banco Central Europeo tampoco se queda quieto: la fase preparatoria del euro digital está completa, las pruebas piloto están previstas para el segundo semestre de 2027 y el lanzamiento a gran escala para 2029. Como explicó anteriormente el miembro del comité ejecutivo del BCE, Piero Cipollone, la creación de un sistema de pagos digital europeo es una lucha por la soberanía de la región.

Mi análisis: La prohibición del CBDC en Estados Unidos no es una debilidad, sino una elección consciente de modelo. En lugar de un control estatal centralizado, Washington apuesta por una infraestructura de innovación privada (stablecoins), lo que puede dar al mercado más flexibilidad, pero crea riesgos de fragmentación. Al mismo tiempo, China y la UE utilizan el CBDC como herramienta de soberanía monetaria. A largo plazo, esta «brecha de enfoques» podría llevar a la formación de dos sistemas financieros digitales paralelos, y la velocidad de adaptación del sector privado en Estados Unidos será el factor decisivo.