El Senado de EE. UU. bloqueó el dólar digital hasta 2030: análisis de causas y consecuencias

El Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que introduce una prohibición directa a la emisión del dólar digital (CBDC) por parte de la Reserva Federal hasta 2030. La decisión fue respaldada por 85 senadores, mientras que solo cinco votaron en contra. Ahora, el documento deberá pasar por la Cámara de Representantes y recibir la firma del presidente Donald Trump.
Contexto político y mecanismo de la prohibición
La prohibición de la CBDC quedó incorporada en el proyecto de ley sobre vivienda asequible: la Ley ROAD hacia la Vivienda del Siglo XXI (21st Century ROAD to Housing Act). Se trata de una maniobra legislativa poco convencional que permite a los republicanos acelerar significativamente la aprobación de la norma, evitando procedimientos prolongados. La enmienda prohíbe explícitamente a la Reserva Federal «emitir o crear una moneda digital de banco central, así como cualquier activo digital sustancialmente similar a una CBDC», tanto de forma directa como a través de intermediarios o instituciones financieras. Es notable que, en el momento de la votación, la Reserva Federal no estaba llevando a cabo ningún trabajo práctico sobre el dólar digital.
Esta iniciativa consolida legislativamente el rumbo que Trump estableció en enero de 2025 mediante su orden ejecutiva. En aquel entonces, calificó al dólar digital como una amenaza para «la estabilidad del sistema financiero, la privacidad de los ciudadanos y la soberanía de Estados Unidos».
El principal argumento de los opositores: no es la tecnología, sino el control
La objeción clave de los conservadores no es contra el dinero digital en sí mismo, sino contra la arquitectura estatal de su circulación. Si la Reserva Federal emite una CBDC directamente, el Estado obtiene técnicamente acceso a todas las transacciones en tiempo real. Es por esto que los partidarios de Trump consideran la CBDC no solo como una nueva forma del dólar, sino como una potencial herramienta de supervisión financiera. Como ejemplo ilustrativo, se menciona a menudo el modelo chino del yuan digital (e-CNY), donde el Estado posee capacidades mucho más amplias para controlar los flujos de dinero.
Es importante entender que las stablecoins privadas no reemplazarán a la moneda digital estatal, ya que resuelven tareas fundamentalmente diferentes. Stablecoins como USDT siguen siendo un instrumento del mercado privado, mientras que la CBDC es parte del sistema monetario y una herramienta para controlar la circulación del dinero.
Aspecto económico: por qué los bancos se oponen a la CBDC
Además de las cuestiones de privacidad, los opositores a la CBDC también tienen un argumento económico estructural. Si los ciudadanos pueden almacenar dinero directamente en billeteras digitales de la Reserva Federal, una parte de los depósitos inevitablemente saldría de los bancos comerciales, lo que socavaría la base de su actividad crediticia. Es por ello que la administración de Trump apuesta por las stablecoins privadas en dólares. Este enfoque permite mantener el dominio del dólar en la economía digital sin una reestructuración radical del sistema financiero existente.
Ambos presidentes de la Reserva Federal se han opuesto consistentemente al dólar digital. Jerome Powell declaró que, incluso si se lanzara una CBDC, su gestión se delegaría a los bancos comerciales. Su sucesor, Kevin Warsh, calificó al dólar digital como «una decisión política errónea».
Contexto global: China y la UE siguen su propio camino
Mientras Estados Unidos bloquea la moneda digital estatal, otros actores clave están expandiendo activamente sus proyectos. Para noviembre de 2025, el volumen de pagos en el e-CNY chino alcanzó los 16,7 billones de yuanes (2,37 billones de dólares), procesándose 3,48 mil millones de transacciones. El número de billeteras personales llegó a 230 millones, y las corporativas a 18,84 millones. En junio de 2026, el Banco Popular de China conectó a 26 bancos de Singapur, Tailandia, EAU, Catar, Brasil y otros países al sistema transfronterizo CBETS.
Si se mantienen los ritmos actuales de integración, el CBETS podría formar una alternativa funcional parcial al SWIFT en ciertos corredores en un plazo de cinco años, principalmente en las liquidaciones entre países interesados en reducir su dependencia de la infraestructura del dólar. A partir del 1 de enero de 2026, el e-CNY pasó a la versión 2.0, donde los saldos minoristas se convirtieron en obligaciones de los bancos comerciales, lo que permite utilizarlos para reservas fraccionarias y préstamos. En esencia, Pekín está creando un modelo híbrido que evita la fuga de fondos de los bancos y es compatible con la infraestructura financiera existente.
Por su parte, el Banco Central Europeo completó en octubre de 2025 la fase preparatoria del euro digital. Las pruebas piloto están previstas para el segundo semestre de 2027, y el lanzamiento a gran escala para 2029.
Conclusión analítica
La prohibición de la CBDC en Estados Unidos no debilita ni fortalece directamente la posición del dólar. Esta decisión fija una diferencia fundamental de enfoques: Washington apuesta por una infraestructura de innovación privada, mientras que Pekín desarrolla un modelo centralizado con un alto nivel de control estatal sobre las transacciones. En mi opinión, a largo plazo, esta divergencia estratégica podría conducir a una fragmentación del sistema financiero global, donde el dólar mantendrá su dominio en el sector privado, pero cederá terreno en las liquidaciones estatales frente a infraestructuras alternativas de CBDC.