Computación cuántica: la tasa de supervivencia de los cúbits lógicos alcanzó el 96% en el procesador IBM Heron

Un grupo de investigadores, en colaboración con ingenieros de IBM, ha logrado un avance en el campo de la corrección cuántica de errores. En el avanzado procesador superconductor de 156 cúbits IBM Quantum Heron r2, se consiguió aumentar la tasa de supervivencia de los cúbits lógicos hasta el 96% en un solo ciclo de corrección de errores. Esto supone un paso significativo en comparación con los resultados anteriores, que no alcanzaban el 90%.
El principal obstáculo en el camino hacia la computación cuántica tolerante a fallos (FTQC) es el denominado «ruido de inactividad». El problema surge en los momentos en que el sistema detiene forzosamente el funcionamiento de una parte de los cúbits para realizar mediciones intermedias y corrección de errores. Durante estas pausas, el resto de los componentes del procesador pierden estabilidad, generando nuevos fallos que anulan los esfuerzos de corrección.
Para resolver este problema fundamental, los físicos rediseñaron por completo la arquitectura de los circuitos de corrección. La nueva metodología permitió reducir drásticamente el tiempo de las paradas forzadas de los cálculos. La optimización de los algoritmos en el procesador Heron r2 arrojó un resultado impresionante: más del 96% de los cúbits lógicos superan con éxito el ciclo de corrección de errores.
El director del proyecto destaca que el proceso de corrección se repite múltiples veces en cada etapa de los cálculos, y que incluso una breve inactividad de los elementos se convierte en un serio obstáculo para un funcionamiento fiable. Aunque el resultado se ha obtenido por ahora en condiciones de laboratorio con un solo procesador, se trata de un logro de importancia crítica para toda la industria.
Mi análisis y pronóstico
Un avance del 6% en la supervivencia de los cúbits puede parecer modesto, pero en el mundo de la computación cuántica equivale a un cambio de época. La escalabilidad y la tolerancia a fallos siguen siendo las principales barreras. Este éxito nos acerca al objetivo declarado por IBM de demostrar la primera ventaja cuántica práctica para finales de 2026. Si el ritmo de progreso se mantiene, seremos testigos de la transición de los experimentos de laboratorio a aplicaciones comerciales reales en los próximos 2 o 3 años.