Los superPACs cripto han gastado más de $8 millones en las primarias de EE. UU.: ¿quién está detrás de este dinero?

La industria de las criptomonedas continúa infiltrándose activamente en la vida política de Estados Unidos. Nuestros datos muestran que los comités políticos (PAC) relacionados con activos digitales han revelado gastos por más de $8 millones en apoyo mediático a candidatos antes de las primarias del 23 de junio en estados clave: Nueva York, Maryland y Utah. No son solo cifras, sino una señal clara: los lobistas cripto buscan moldear el entorno legislativo a su favor.
El principal impacto recayó en el comité Protect Progress, que forma parte de la estructura más grande de Fairshake. A este le correspondió la mayor parte de la financiación: más de $6,9 millones. De esa cantidad, más de $5,5 millones se destinaron a apoyar a Adrian Boafo en el 5.º distrito de Maryland, y otros $1,4 millones a la campaña de Ritchie Torres en el 15.º distrito de Nueva York.
Ambos candidatos, al parecer, recibieron un fuerte respaldo mediático, pero esto también provocó una reacción aguda por parte de sus oponentes. Los rivales de Boafo le pidieron públicamente que rechazara la ayuda externa, calificando estos gastos como "una inyección de criptomultimillonarios y otros intereses especiales". Es un movimiento político clásico: cuando no puedes competir en presupuesto, atacas la reputación.
En mi opinión, estos $8 millones son solo la punta del iceberg. La industria cripto, tras superar el "criptoinvierno" y los ataques regulatorios, ahora pasa de la defensa a la ofensiva. Invertir en campañas políticas no es caridad, sino un cálculo estratégico: apoyar a legisladores leales que votarán a favor de reglas de juego claras y favorables.