La Fundación Ethereum está llevando a cabo una reestructuración masiva: reducción de personal en un 20% y transición hacia un nuevo modelo de gestión.
Ethereum Foundation (EF) ha completado oficialmente una reorganización de varios meses destinada a optimizar los procesos internos e implementar una nueva Política de Gestión del Tesoro. Como resultado de los cambios, la fundación se ha separado de 54 empleados, lo que representa aproximadamente el 20% del equipo total.
La nueva estructura de la organización ahora incluye cinco clústeres de trabajo clave: Protocol Layer, Access Layer, User Layer, Community Layer e Institutional Layer. Además, se han formado bloques de apoyo operativo y de gestión. Esta división, en mi opinión, debería aumentar la eficiencia de la coordinación entre las diferentes áreas de desarrollo del ecosistema Ethereum y eliminar la duplicación de funciones.
Para los empleados despedidos, EF ha previsto un paquete de compensación: una indemnización por despido de al menos un mes de salario por cada año trabajado o el mínimo obligatorio local, el que sea mayor. Además, la fundación brinda asistencia para encontrar un nuevo rol dentro del ecosistema y otorga una pequeña subvención para gastos relacionados. Esto demuestra el deseo de preservar el potencial del talento y evitar la pérdida de especialistas valiosos para la comunidad.
Desde mi punto de vista, esta reorganización es un paso oportuno. Ethereum Foundation ha operado durante décadas de manera relativamente libre y descentralizada, pero con el crecimiento de la escala y la competencia de otras blockchains (por ejemplo, Solana y Avalanche), se requiere una gestión de recursos más estricta. Reducir la plantilla en un 20% es un proceso doloroso pero necesario para mejorar la eficiencia operativa. La pregunta es qué tan rápido podrá la nueva estructura adaptarse a los desafíos del mercado y si esto provocará una desaceleración temporal en el desarrollo de actualizaciones clave del protocolo.