«Martes Negro» en Corea del Sur: el impuesto sobre ganancias no realizadas provocó el desplome de los mercados
El 23 de junio de 2026, legisladores surcoreanos propusieron implementar un impuesto sobre las ganancias no realizadas de acciones y bienes raíces. La iniciativa, presentada en un foro en la Asamblea Nacional, provocó una venta masiva inmediata en el mercado KOSPI. Este día ya ha sido apodado "martes negro".
La esencia de la reforma fiscal
Se trata de gravar las llamadas ganancias "en papel", es decir, el aumento del valor de los activos que el inversor aún no ha materializado mediante la venta. En esencia, el estado exige pagar impuestos sobre ingresos que aún no se han convertido en dinero real. El proyecto es impulsado por una poderosa coalición que incluye al Partido Democrático, el Partido Progresista, el Partido Socialdemócrata, así como la agrupación "Reconstruyendo Corea" y la Federación de Sindicatos Coreanos.
Los defensores de la reforma argumentan que es necesario reducir la brecha entre los ultrarricos, que pueden evitar materializar ganancias durante años, y los trabajadores comunes, que pagan impuestos sobre cada salario. Sin embargo, como muestra la práctica, tales medidas representan una amenaza directa para las inversiones a largo plazo y los ahorros para la jubilación.
Por qué se desplomaron los mercados
La reacción fue inmediata y extremadamente dolorosa. Las cotizaciones de las principales empresas en el KOSPI se derrumbaron en cuestión de horas. Los inversores entraron en pánico: para pagar el impuesto sobre ingresos ficticios, se verán obligados a vender activos forzosamente. Esto elimina el incentivo para mantener posiciones a largo plazo y provoca una fuga masiva de capital hacia jurisdicciones asiáticas más amigables.
Cabe destacar que no es el primer intento. En septiembre de 2025, el presidente Lee Jae-myung intentó reducir el umbral del impuesto a las ganancias de capital, pero las feroces protestas de los comerciantes minoristas borraron miles de millones de dólares del mercado en una semana, y la reforma fue retirada. La iniciativa actual es aún más radical: socava los cimientos mismos del sistema financiero.
Contexto internacional y riesgos
Corea del Sur no está sola en este esfuerzo. En febrero de 2026, los Países Bajos ya aprobaron una ley que establece un impuesto fijo del 36% sobre las ganancias no realizadas de acciones, bonos y criptoactivos. El resultado no se hizo esperar: los mercados locales y las startups comenzaron a perder terreno, y los talentos especializados empezaron a emigrar al extranjero. La repetición de este escenario en Corea podría tener consecuencias catastróficas para la economía innovadora del país.
Comentario del analista: El impuesto sobre las ganancias no realizadas es, en esencia, un mecanismo confiscatorio que sofoca la liquidez y la motivación para invertir. En un contexto de competencia global por el capital, estas decisiones son un paso atrás. Al mercado coreano no solo le espera una corrección, sino una crisis estructural de confianza, cuyas consecuencias veremos en los próximos trimestres.