Crypto news

24.06.2026
09:41

Los cuatro pilares de los cálculos digitales: La Asociación de Bancos de Rusia definió el vector de desarrollo de los pagos internacionales

En medio de la creciente presión de las sanciones y el bloqueo de los canales tradicionales de transferencias internacionales, el sistema bancario ruso se ve obligado a buscar nuevas vías para realizar pagos transfronterizos. Como analista experimentado, sigo de cerca estos procesos, y la última declaración del centro especializado de la Asociación de Bancos de Rusia (ABR) sobre activos financieros digitales y monedas digitales, pronunciada por Olga Goncharova en la conferencia «Activos digitales en Rusia: nuevos puentes de inversión y liquidaciones», confirma que estamos al borde de cambios fundamentales.

Según la evaluación de la ABR, en los próximos años competirán en el ámbito global cuatro modelos principales de liquidaciones digitales. Esto no es solo una hipótesis, sino una visión pragmática de cómo las empresas estructurarán su actividad económica exterior en la nueva realidad. Las direcciones clave son las siguientes:

Cuatro modelos del futuro

1. Monedas digitales de bancos centrales (CBDC). Proyectos estatales, como el rublo digital, que están bajo el control total de los reguladores. Su principal ventaja es la legitimidad y la seguridad, pero la flexibilidad y la velocidad de implementación a menudo dejan mucho que desear.

2. Stablecoins. Activos digitales privados vinculados a monedas fiduciarias. Un ejemplo destacado es el stablecoin en rublos A7A5. Ofrecen alta velocidad de transacciones y menor dependencia de la infraestructura bancaria, lo cual es crítico en las condiciones actuales.

3. Criptomonedas. Activos de mercado descentralizados, como bitcoin y ether. Su principal baza es la independencia de las fronteras e instituciones estatales, pero la alta volatilidad y la incertidumbre regulatoria siguen siendo barreras serias para su uso masivo en liquidaciones B2B.

4. Depósitos tokenizados. Obligaciones bancarias comerciales representadas como tokens en la cadena de bloques. Es, en esencia, un híbrido que permite a los bancos mantener el control sobre la liquidez mientras aprovechan las ventajas de los registros distribuidos para acelerar las liquidaciones.

La evolución de estos instrumentos estará determinada no solo por la posición de los reguladores, sino también por la demanda real del sector empresarial. Como señaló acertadamente la Sra. Goncharova, el mercado siempre «vota» con capitalización, liquidez y comodidad de la experiencia del usuario. Son estos indicadores prácticos, y no las construcciones teóricas, los que decidirán qué modelo se volverá dominante.

Para la agenda exportadora rusa, esto tiene una importancia colosal. La implementación de plataformas digitales innovadoras ya no es una cuestión de elección, sino de supervivencia para instituciones como el Centro de Exportación de Rusia. Sin ellas, garantizar el funcionamiento ininterrumpido de la actividad económica exterior en condiciones de bloqueo de SWIFT y otros canales tradicionales es prácticamente imposible.

Mi conclusión como analista: no estamos presenciando simplemente un debate, sino la formación de una nueva arquitectura de pagos. La tendencia clave no será la competencia, sino la complementariedad de estos modelos. Las jurisdicciones y empresas más exitosas serán aquellas que logren crear un ecosistema donde las CBDC, las stablecoins y los depósitos tokenizados coexistan, atendiendo a diferentes segmentos del negocio, desde grandes contratos estatales hasta exportaciones de pequeñas y medianas empresas.