Rastro tailandés: la minería ilegal de bitcoins resultó ser una tapadera para lavar 300 millones de dólares

El Departamento de Investigaciones Especiales de Tailandia (DSI) ha ampliado significativamente el alcance de su investigación, vinculando la minería ilegal de criptomonedas con un esquema transnacional masivo de lavado de dinero. Según estimaciones de la agencia, el volumen de negocios anual de esta red criminal superaba los 10 mil millones de baht tailandeses, equivalentes a aproximadamente $300 millones.
Durante la investigación se descubrió que las granjas de minería ilegal eran solo la punta del iceberg. Las autoridades vincularon estas operaciones con el llamado "capital gris chino", las actividades de centros de llamadas fraudulentos y las redes de juego en línea. El análisis de cuentas bancarias y empresas afiliadas reveló una actividad financiera anormalmente alta. Llamó especialmente la atención el hecho de que ciudadanos de Myanmar retiraban diariamente entre 30 y 50 millones de baht en efectivo de bancos tailandeses, un indicio característico de esquemas para blanquear ingresos delictivos.
Desde mineros ASIC incautados hasta una conspiración internacional
El caso en sí se origina en redadas de 2025 contra sitios de minería clandestinos. En ese entonces, el DSI desmanteló tres grandes redes que se conectaban ilegalmente a la red eléctrica. Durante las operaciones se incautaron más de 6390 dispositivos de minería. Los daños causados a la empresa estatal de energía Provincial Electricity Authority (PEA) se estiman en más de 953 millones de baht (alrededor de $29 millones).
Actualmente, el DSI ha emitido ocho órdenes de arresto: cuatro contra financieros chinos y otras cuatro contra ciudadanos de Myanmar. La agencia también ha solicitado siete órdenes adicionales y ha citado a cinco sospechosos para declarar.
Se considera que una figura clave en esta red es un tal Wang Yicheng. Las autoridades lo vinculan con un gran caso de fraude con activos digitales. El Servicio Secreto de Estados Unidos ya ha incautado criptomonedas asociadas a él por un valor superior a $17,8 millones. El daño total en este episodio supera los 2 mil millones de baht.
El análisis del flujo de fondos mostró que, entre enero de 2021 y noviembre de 2022, se depositaron más de $90 millones en una cuenta cripto registrada a nombre de Wang Yicheng. De ellos, al menos $9,1 millones fueron enviados desde una billetera vinculada a estafas del tipo "sacrificio de cerdos" (pig butchering). El DSI también remitió dos casos a la Comisión Nacional de Lucha contra la Corrupción de Tailandia, que involucran a siete empleados de PEA, un trabajador de las fuerzas del orden y 13 inversores o presuntos cómplices.
Es revelador que este no es un caso aislado en la región. En noviembre de 2025, las autoridades de Malasia detectaron un robo de electricidad por valor de $1.100 millones debido a la minería ilegal. La empresa estatal Tenaga Nasional Berhad descubrió 13.827 instalaciones que consumían electricidad ilegalmente para minar bitcóin y otros activos digitales entre 2020 y 2025.
Mi comentario como analista: Este caso demuestra claramente cómo la minería de criptomonedas, especialmente en regiones con electricidad barata, se convierte en una herramienta ideal para convertir dinero fiduciario "sucio" en activos digitales. La dificultad de rastrear a los mineros físicos y su consumo de energía hace que este sector sea extremadamente vulnerable a los abusos. Vemos que las autoridades tailandesas y malasias están pasando de combatir el robo de electricidad a realizar investigaciones integrales que revelan toda la cadena de delitos financieros. Esta es una señal seria para la industria: los reguladores están empezando a ver el bosque más allá de los árboles.