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24.06.2026
12:15

Líderes católicos critican la Ley CLARITY: la Sección 604 bajo la mira por riesgos para la lucha contra la trata de personas

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80 líderes y activistas católicos especializados en la lucha contra la trata de personas han criticado duramente la sección 604 del proyecto de ley CLARITY Act. Según su convicción, esta norma podría socavar los mecanismos de control de los flujos financieros ilegales y crear lagunas que los sindicatos criminales transnacionales aprovecharían de inmediato.

El fondo de las quejas: incertidumbre regulatoria para los desarrolladores

La iniciativa de la carta provino de la Alianza para la Erradicación de la Trata de Personas (AEHT), que agrupa a varias organizaciones católicas. La misiva está dirigida a los líderes de la mayoría del Senado: el republicano John Thune y el demócrata Chuck Schumer. El principal objeto de crítica es la sección 604, conocida como Blockchain Regulatory Certainty Act (BRCA). Este punto pretende establecer que los desarrolladores no custodios (aquellos que no controlan los fondos de los usuarios) no deben ser clasificados como operadores de transferencias de dinero.

Sin embargo, según los autores de la carta, esta redacción crea exenciones excesivamente amplias, generando incertidumbre regulatoria. Esto, a su vez, dificultaría gravemente el monitoreo de la actividad financiera relacionada con la trata de personas, el crimen organizado, la explotación infantil y la evasión de sanciones.

«La prueba de cualquier sistema financiero no es solo si genera riqueza o innovación, sino también si protege la vida y la dignidad humana», se destaca en el comunicado. La directora ejecutiva de AEHT, Katie Boller Gozévich, añadió que los traficantes de personas se adaptan instantáneamente a las nuevas tecnologías si la supervisión se queda atrás. La organización aboga por un desarrollo responsable de las fintech, pero las innovaciones, según sus palabras, no deben debilitar la protección de los grupos más vulnerables.

Conflicto de intereses: protección de desarrolladores vs. lucha contra el crimen

En la industria de las criptomonedas, la sección 604 se considera una garantía críticamente importante para los desarrolladores. El director de The Digital Chamber, Cody Carbone, insiste en que la norma solo aclara el estatus de los creadores de herramientas, distinguiéndolos claramente de las organizaciones que gestionan los fondos de los clientes. Además, el director ejecutivo de Coin Center, Peter Van Valkenburgh, declaró que su organización no apoyará el CLARITY Act en una versión donde el BRCA esté «desmantelado».

La carta fue firmada por líderes de organizaciones como las Hermanas de San José de Filadelfia, las Hermanas de la Santísima Virgen María y la congregación de las Hermanas de Santa Inés.

Contexto: el proyecto de ley ya superó una votación clave en el Senado

Recordemos que el 14 de mayo, el Comité Bancario del Senado de EE. UU. aprobó el CLARITY Act con 15 votos a favor y 9 en contra. El documento prevé ampliar los requisitos de la Ley de Secreto Bancario a los intercambios de criptomonedas, crear un grupo interinstitucional para combatir delitos relacionados con activos virtuales y endurecer los estándares para los cajeros automáticos de criptomonedas. Anteriormente, la Blockchain Association instó a acelerar la aprobación del proyecto de ley, mientras que el director de JPMorgan, Jamie Dimon, lo criticó por la posibilidad de pagar intereses sobre stablecoins sin la debida protección al cliente.

Mi análisis: Se trata de un choque entre dos principios fundamentales: la neutralidad tecnológica y la protección de los derechos humanos. Los desarrolladores temen, con razón, que la dilución del estatus de las herramientas no custodias ahogue la innovación. Pero los argumentos de las organizaciones católicas de que la incertidumbre favorece a los delincuentes no son menos sólidos. La cuestión clave aquí es si el Congreso podrá encontrar una redacción que proteja a los desarrolladores sin crear «zonas grises» para el lavado de dinero y la financiación de la trata de personas. Por ahora, el equilibrio claramente no se ha encontrado, lo que hace que el destino del CLARITY Act sea extremadamente impredecible.