Los estafadores apuntan a las billeteras criptográficas de los rusos: nuevo esquema bajo la apariencia de una segunda ciudadanía
Los rusos que desean obtener un segundo pasaporte o un permiso de residencia son cada vez más víctimas de estafadores sofisticados. Los delincuentes explotan hábilmente los miedos a la burocracia y el deseo natural de acelerar el proceso. Sin embargo, el objetivo principal de los criminales no es solo el dinero, sino también los activos en criptomonedas de los ciudadanos.
El esquema parece aterradoramente profesional. El estafador contacta directamente a la víctima potencial, ofreciendo ayuda para obtener la ciudadanía, el permiso de residencia o una visa. Crea la ilusión de un socio confiable, dispuesto a trabajar de manera rápida y sin trámites innecesarios. El punto clave es que el pago de los servicios se acepta exclusivamente en activos digitales.
La criptomoneda como herramienta de robo
Con el pretexto de realizar un pago por adelantado, el estafador solicita la dirección de la billetera de criptomonedas de la víctima. Supuestamente para verificar el saldo y confirmar la solvencia. Después de obtener esta información, el cliente es transferido discretamente a un cómplice más experimentado. Este, utilizando peligrosos drenadores de criptomonedas y phishing dirigido, vacía la billetera. Se utilizan tanto scripts maliciosos como sitios web falsos, creados específicamente para una persona en particular.
El objetivo principal de los criminales son los empresarios y aquellos que planean mudarse. Los riesgos aquí son colosales: la pérdida de grandes sumas es solo la punta del iceberg. Además de las pérdidas financieras, las víctimas corren el riesgo de convertirse en sujetos de casos penales por migración ilegal, lo que cierra para siempre el camino hacia la obtención legal de un pasaporte extranjero.
Nunca transfiera un pago por adelantado en criptomonedas o a tarjetas de personas físicas. Todas las transacciones deben realizarse bajo un contrato oficial a través de la cuenta bancaria de una entidad legal.
Otros métodos de engaño en 2026
Las trampas de criptomonedas son solo una parte del arsenal de los estafadores modernos. En 2026, los solicitantes de ciudadanía extranjera pueden recibir llamadas inesperadas supuestamente de consulados. Los interlocutores exigen el pago urgente de multas por no notificar a tiempo sobre la mudanza.
Otro truco común sigue siendo la oferta de obtener un pasaporte de forma remota y sin verificación de raíces. Los estafadores piden un pago por adelantado, toman copias digitales de documentos personales y desaparecen sin dejar rastro. Por ejemplo, desde agosto de 2025, se han registrado llamadas bajo un astuto esquema de dos etapas: primero, falsos abogados verificaban los detalles de la solicitud, y luego tomaban el dinero. Tales acciones generan enormes ingresos para los delincuentes.
La principal tendencia de 2026 podría ser el uso masivo de la ingeniería social. Esta categoría incluye sitios web gemelos de alta calidad de servicios migratorios y publicidad dirigida. Además, se utilizan activamente cuentas pirateadas en mensajeros y aplicaciones móviles peligrosas. A través de programas para rastrear el estado de los documentos, los delincuentes obtienen acceso completo a los perfiles bancarios.
En última instancia, la protección de la información confidencial se reduce a una percepción crítica de cualquier promesa tentadora. Es necesario verificar cuidadosamente los nombres de dominio y el estado legal de las empresas a través de registros. Finalmente, es importante utilizar la autenticación de dos factores y evitar el envío de documentos a través de canales abiertos.
Comentario del analista de Cryptalist: El mercado de criptomonedas sigue siendo un entorno atractivo para los estafadores debido al anonimato y la irreversibilidad de las transacciones. Este esquema es un claro ejemplo de cómo la confianza en los "intermediarios" puede resultar en la pérdida total de activos digitales. Recomiendo a todos los que consideren una reubicación que utilicen únicamente firmas legales con licencia y una reputación transparente, y que nunca compartan claves privadas o acceso a billeteras con terceros.