Crypto news

24.06.2026
13:15

Las autoridades estadounidenses están dando la voz de alarma: la Ley CLARITY crea resquicios para los criptodelincuentes.

США

Cuatro de las principales asociaciones de fuerzas del orden de EE. UU. han enviado una advertencia conjunta al Departamento de Justicia y a la administración de la Casa Blanca. Su principal queja es el artículo 604 del proyecto de ley CLARITY Act, que, según afirman, podría socavar los esfuerzos para combatir los delitos financieros en el ámbito de las criptomonedas.

La esencia del conflicto: desarrolladores no custodios y supervisión

La norma propuesta establece que los desarrolladores de billeteras y servicios no custodios no deben ser considerados operadores de transferencias de dinero si no tienen control directo sobre los fondos de los usuarios. A primera vista, se trata de una aclaración lógica del marco regulatorio, destinada a proteger la innovación. Sin embargo, como señalan los críticos, aquí radica el principal peligro.

Las fuerzas del orden afirman que las "exenciones amplias" en la redacción del artículo 604 podrían proteger involuntariamente a participantes que ayudan activamente a mover criptoactivos, permaneciendo fuera del ámbito de responsabilidad. Esto crea "vacíos en la supervisión" que complicarán las investigaciones de casos relacionados con lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y otros delitos graves.

Perspectiva analítica: equilibrio entre innovación y seguridad

Este conflicto ilustra el dilema fundamental de la regulación moderna de las criptomonedas. Por un lado, requisitos excesivamente estrictos para los desarrolladores no custodios podrían sofocar la tecnología y expulsar los negocios hacia paraísos fiscales. Por otro lado, un enfoque demasiado laxo, como en el caso de la CLARITY Act, corre el riesgo de dejar sin herramientas a quienes protegen la ley.

En mi opinión, el problema clave aquí no es la idea en sí de eximir de licencias, sino la falta de criterios claros sobre qué se considera exactamente "control sobre los fondos". En la era de DeFi y los complejos esquemas de multifirma, donde la línea entre la gestión custodial y no custodial es difusa, estos vacíos inevitablemente serán explotados. Los legisladores deberán encontrar una redacción que proteja a los desarrolladores honestos, pero que no se convierta en un escudo para los delincuentes financieros. De lo contrario, corremos el riesgo de obtener una ley que cause más daño que beneficio.