El Pentágono invierte hasta $200 millones en sensores cuánticos para inteligencia: análisis del programa Farseer
El Departamento de Defensa de EE. UU., a través de la Unidad de Innovación de Defensa (DIU), lanza el ambicioso programa Farseer, destinado a desarrollar sensores cuánticos y relojes atómicos portátiles para necesidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Para la implementación de la iniciativa en los próximos 12 meses, podrían asignarse hasta $200 millones.
Este paso es una consecuencia directa del decreto presidencial del 22 de junio de 2026, firmado por Donald Trump. El documento ordena acelerar la comercialización de la computación cuántica, sensores y redes, así como actualizar la estrategia cuántica nacional. El programa Farseer es el primer gran intento práctico de traducir estas directivas en tecnologías militares concretas.
¿Por qué sensores cuánticos y no computadoras?
En el organismo señalan acertadamente que los sensores clásicos y los sistemas de sincronización han alcanzado limitaciones fundamentales: es necesario sacrificar sensibilidad para reducir tamaño, masa o consumo de energía. Las soluciones cuánticas, por el contrario, permiten aumentar radicalmente la precisión de las mediciones en condiciones de contramedidas electrónicas activas e interferencias. Mientras que las computadoras cuánticas siguen siendo principalmente proyectos de laboratorio, los sensores cuánticos están mucho más cerca de la implementación práctica: ya son capaces de medir campos magnéticos y gravitacionales con una precisión sin precedentes.
El programa abarca cuatro áreas clave:
- Magnetómetros cuánticos para detectar señales magnéticas en frecuencias superiores a 100 Hz;
- Gravímetros y gradiómetros (absolutos y uniaxiales) para plataformas estacionarias, marítimas y aéreas;
- Relojes atómicos portátiles para posicionamiento, navegación, sincronización y comunicaciones resilientes;
- Base de componentes: láseres de chip, microóptica, circuitos integrados fotónicos, criogenia y celdas de vapor de sustancias.
Se destacan especialmente los sensores de Rydberg, detectores cuánticos de campos eléctricos. Aunque la tecnología es aún menos madura, se considera prometedora para tareas de inteligencia.
Condiciones y perspectivas para los participantes
Se permite la participación tanto a empresas estadounidenses como extranjeras. El nivel mínimo de preparación tecnológica es 4 (verificación de componentes en condiciones de laboratorio). El prototipo debe estar listo para las pruebas iniciales en una instalación del gobierno de EE. UU. dentro de 3 a 9 meses después de la firma del contrato. El plazo máximo para la ejecución de los trabajos es de 24 meses.
Los contratos se celebrarán mediante el mecanismo de "otros acuerdos" (sección 4022 del título 10 del Código de EE. UU.), que permite acelerar la creación de prototipos. En caso de éxito, el acuerdo puede convertirse en un contrato de producción sin una nueva licitación, un poderoso incentivo para los desarrolladores.
Resumen de expertos
El programa Farseer no es solo un contrato militar más. Es una señal de que las tecnologías cuánticas están pasando del ámbito de la ciencia fundamental al de los sistemas de combate reales. Es especialmente indicativo el énfasis en los relojes atómicos portátiles: en condiciones donde la navegación por satélite puede ser suprimida, la capacidad de mantener una sincronización y posicionamiento precisos se convierte en una cuestión de supervivencia para unidades enteras. Según nuestras estimaciones, si el programa se ejecuta a tiempo, ya para 2028-2029 veremos los primeros sensores cuánticos integrados en plataformas de inteligencia de EE. UU., lo que cambiará radicalmente el equilibrio de capacidades en el ámbito de la guerra electrónica.