El Departamento de Justicia de EE.UU. bloqueó la infraestructura en la nube del "lavadero de criptomonedas" Huione Group.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha asestado otro golpe a la infraestructura del sindicato global de ciberdelincuencia criptográfica. Como parte de la operación, la agencia incautó una cuenta en la nube utilizada por las estructuras del Grupo Huione para respaldar servicios de lavado de dinero obtenido de estafas criptográficas y otros tipos de ciberdelincuencia.
La cuenta incautada daba servicio a la infraestructura de servidores a través de la cual operaban plataformas ilegales y canales de comunicación. Según la investigación, a través del ecosistema del Grupo Huione se brindaban servicios a organizadores de fraudes de inversión, ladrones de criptomonedas, traficantes de datos personales y operadores de centros de llamadas fraudulentos. En particular, en canales relacionados de Telegram se promocionaban activamente esquemas de lavado de dinero y venta de bases de datos robadas.
Uno de los mayores operadores de ciberdelincuencia criptográfica
El Grupo Huione ha estado bajo el escrutinio de los reguladores estadounidenses durante mucho tiempo. Ya en 2025, la unidad del Departamento del Tesoro de EE. UU., FinCEN, reconoció a la empresa como una "organización de preocupación primordial en materia de lavado de dinero", cortando efectivamente su acceso al sistema financiero estadounidense. Según estimaciones de la agencia, entre agosto de 2021 y enero de 2025, al menos $4 mil millones en fondos ilegales pasaron a través de las estructuras del grupo, incluido dinero de estafas de criptomonedas, ciberataques de hackers norcoreanos y otros esquemas delictivos.
El ecosistema incluía el servicio de pagos Huione Pay, la plataforma de criptomonedas Huione Crypto y el mercado Haowang Guarantee (anteriormente Huione Guarantee), que los analistas denominaron la mayor plataforma ilegal en línea para dar servicio a estafadores de criptomonedas.
Se intensifica la presión sobre la infraestructura de los estafadores
La incautación de la infraestructura de servidores no es solo una operación puntual, sino una campaña sistemática de EE. UU. contra los servicios financieros que respaldan redes de fraude transnacionales en el sudeste asiático. El objetivo no es solo perseguir a delincuentes individuales, sino destruir por completo la infraestructura que permite el funcionamiento de todo el ecosistema de estafas criptográficas.
Cabe señalar que la magnitud del problema está creciendo: en 2025, se depositaron más de $154 mil millones en billeteras de criptomonedas ilegales, un aumento del 162% en comparación con 2024, según un informe de Chainalysis.
Mi comentario como analista: Este es un paso significativo que demuestra que los reguladores están pasando de represiones puntuales a la destrucción sistemática de la infraestructura de la ciberdelincuencia criptográfica. Sin embargo, dado el volumen que fluye a través de dichas redes, la incautación de una sola cuenta en la nube es solo una gota en el océano. El desafío clave es la velocidad con la que los delincuentes migran a plataformas nuevas y aún más protegidas.