Se hacía pasar por criptoinfluencers en Telegram: un tribunal condenó a un estafador a 15 meses de prisión
Un tribunal federal de Estados Unidos dictó sentencia contra Noman Salim, de 39 años, oriundo de Queens y Levittown. Por crear un elaborado esquema de inversión basado en Telegram, donde se hacía pasar por conocidos criptoinfluencers, el estafador recibió 15 meses de prisión y tres años de libertad supervisada.
Cómo funcionaba el falso imperio de staking
El esquema operó desde diciembre de 2020 hasta marzo de 2021. Salim comenzó copiando el apodo de un popular criptoinfluencer en Telegram. Su canal público rápidamente acumuló miles de suscriptores, tras lo cual creó un chat VIP de pago. El boleto de entrada costaba entre $500 y $600 en criptomoneda. Los participantes estaban convencidos de que se comunicaban directamente con un experto real.
Luego, Salim repitió el truco con el apodo de un segundo influencer conocido, lo que le permitió expandir significativamente su audiencia. A las víctimas se les ofrecían contratos de staking con rendimiento fijo por períodos de 30 a 90 días. Se prometían condiciones especialmente atractivas para depósitos grandes. Sin embargo, según determinó la investigación, Salim nunca colocó los fondos recibidos en pools de staking reales.
Resultado financiero y sentencia
Las víctimas transferían criptomonedas a billeteras controladas por el estafador. Una vez obtenidos los activos, Salim cortaba todo contacto y desaparecía. Según los datos de la investigación, en pocos meses el esquema le reportó al menos $1,4 millones en criptomonedas y dólares estadounidenses fiduciarios. Como parte de un acuerdo con la fiscalía, devolvió la mayor parte de esa suma al estado.
La sentencia fue dictada por la jueza del Tribunal de Distrito de EE. UU., Deborah K. Chasanow. Salim se declaró culpable en septiembre de 2025. Este caso es un claro ejemplo de la creciente ola de fraudes que explotan la confianza en figuras públicas en redes sociales y demuestra que las autoridades continúan persiguiendo activamente a los delincuentes que se esconden detrás de billeteras criptográficas anónimas.
Comentario del analista: Esquemas como este son un ejemplo clásico de ingeniería social en la industria cripto. Los inversores deben recordar: ningún influencer que se respete ofrecerá "ingresos garantizados" a través de chats de Telegram de pago. Si le prometen un rendimiento fijo en el mundo descentralizado, esa es la primera y principal bandera roja.