Falso criptoestafador: 15 meses de prisión por estafa de staking falsa en nombre de influencers
Un tribunal federal de Estados Unidos ha condenado a Noman Salim, un residente de Nueva York de 39 años, a 15 meses de prisión. El estafador se hacía pasar por conocidos criptoinfluencers en Telegram para atraer a sus víctimas a un falso esquema de staking. Esta historia es un claro ejemplo de cómo el anonimato de los mensajeros y la confianza en figuras públicas se convierten en herramientas en manos de los delincuentes.
Cómo funcionaba el esquema de suplantación de identidad de influencers
En 2020, Salim copió el nombre de usuario de un popular criptoinfluencer en Telegram y creó un canal público al que se suscribieron miles de usuarios. Luego organizó un chat VIP de pago, cuyo acceso costaba entre $500 y $600 en criptomonedas. Los participantes estaban convencidos de que se comunicaban directamente con un experto real y pagaban por "consejos de inversión exclusivos".
Posteriormente, el estafador creó una estructura similar bajo el nombre de un segundo influencer, ampliando su audiencia. A las víctimas se les ofrecía un staking con rendimiento fijo por períodos de 30 a 90 días, así como pagos mayores por depósitos grandes. Sin embargo, no se realizaba ninguna inversión real: Salim simplemente se apropiaba de todos los activos recibidos.
Resultados financieros y sentencia
Según la investigación, las víctimas transferían criptomonedas a billeteras controladas por Salim. Tras recibir los fondos, el estafador cortaba la comunicación y desaparecía. El daño total ascendió a al menos $1.4 millones en criptomonedas y dólares fiduciarios.
La jueza del Tribunal de Distrito de EE. UU., Deborah K. Chasanow, impuso una condena que incluye tres años de libertad supervisada tras su liberación. Salim devolvió la mayor parte de los fondos robados al estado en el marco de un acuerdo con la fiscalía. Se declaró culpable en septiembre de 2025.
Opinión de expertos: Este caso es un recordatorio más de que, incluso en la era de la "descentralización", la confianza en figuras públicas puede ser peligrosa. Los inversores siempre deben verificar la autenticidad de los canales y nunca transferir fondos a direcciones no confirmadas oficialmente. Las autoridades, por su parte, demuestran que el anonimato de la cadena de bloques no es una garantía de impunidad y persiguen activamente a los organizadores de este tipo de esquemas.