Los demócratas exigen a la SEC una regulación inmediata del trading con IA: ¿amenaza para el mercado o inevitabilidad?

Un grupo de demócratas de la Cámara de Representantes de EE. UU. envió una carta oficial al presidente de la SEC, Paul Atkins. El foco está en el rápido crecimiento de los agentes de IA que realizan operaciones comerciales en los mercados financieros y de criptomonedas en nombre de inversores minoristas. Los legisladores están dando la voz de alarma: en su opinión, el marco legal actual no cubre la actividad de estos servicios, lo que crea riesgos sistémicos.
Los autores de la solicitud son los congresistas Bill Foster y Brad Sherman. Destacan que las empresas de IA y los brókeres que utilizan algoritmos para tomar decisiones de inversión actúan, de hecho, en una «zona gris». Los desarrolladores de inteligencia artificial no asumen responsabilidad por los pronósticos, y los usuarios se quedan solos con las pérdidas. Los políticos afirman: «La IA no debe convertirse en una pantalla para conflictos de intereses o manipulaciones del mercado».
El motivo de la preocupación fue el lanzamiento de un asistente virtual en la plataforma Coinbase a principios de junio. Este servicio ofrece recomendaciones sobre operaciones, pero, como señalan los congresistas, se exime de responsabilidad por la precisión de los algoritmos. La carta exige que la SEC proporcione respuestas antes del 31 de julio sobre tres cuestiones clave:
- qué mecanismos de protección ya existen para los agentes de IA;
- en qué casos estos bots están obligados a registrarse obligatoriamente;
- si la SEC tiene suficiente autoridad para un control independiente o si es necesaria la intervención del Congreso.
Este paso no es aislado. Anteriormente, en junio, el CEO de la empresa Anthropic, Dario Amodei, pidió un mayor control sobre los modelos de IA, señalando su creciente influencia en los flujos financieros.
Mi análisis experto: Esta solicitud es solo la punta del iceberg. El mercado de criptomonedas y activos tradicionales depende cada vez más de los algoritmos, y si la SEC no establece reglas claras, corremos el riesgo de una ola de demandas judiciales y manipulaciones que socavarán la confianza en los activos digitales. La cuestión no es si se debe regular el trading con IA, sino con qué rapidez los reguladores podrán adaptarse a esta nueva realidad.