El debate sobre el qubit topológico: un físico pone en duda las afirmaciones clave de Microsoft

La comunidad científica vuelve a estar en el centro del debate sobre la computación cuántica. El físico Henry Legg, de la Universidad de St Andrews, ha criticado el trabajo de Microsoft Azure Quantum, publicado en Nature el 19 de febrero de 2025. En su comentario, publicado en la misma revista el 24 de junio, cuestionó las conclusiones en las que la corporación basó parcialmente sus afirmaciones sobre la creación de un cúbit topológico.
La esencia de las objeciones de Legg
En su crítica, Legg se centró en los datos de transporte del montaje experimental de Microsoft. Estos datos muestran cómo la corriente pasa a través del dispositivo y deberían confirmar que el sistema se encuentra en el estado cuántico adecuado para el régimen topológico. Según su opinión, los datos no demuestran la presencia de una brecha superconductora estable en las zonas donde se realizó la lectura de paridad. Sin esta brecha, la interpretación de las señales como topológicas se vuelve endeble. Legg sugiere que los efectos observados podrían explicarse por causas más prosaicas, como la influencia de puntos cuánticos o el desorden del propio dispositivo.
Respuesta de Microsoft
Microsoft no dejó las objeciones sin respuesta. En una réplica oficial, también publicada en Nature, los autores del estudio original rechazaron las críticas. Afirman que sus mediciones no requieren una suposición a priori sobre la existencia de una brecha superconductora y que las señales observadas son completamente consistentes con un estado topológico. El director técnico de Microsoft Quantum Hardware, Chetan Nayak, declaró: «Defendemos nuestros resultados y nuestra hoja de ruta». También mencionó la participación de Microsoft en el prestigioso programa DARPA US2QC, donde la empresa fue seleccionada para la fase de verificación.
Conexión con Majorana 2
Cabe destacar que esta controversia afecta directamente la base tecnológica del nuevo chip Majorana 2, presentado por Microsoft el 2 de junio de 2026. Aunque el comentario de Legg se refiere al artículo de 2025 sobre dispositivos InAs–Al (relacionado con Majorana 1), pone en duda los cimientos sobre los que se construye toda la hoja de ruta de la compañía. Anteriormente, Microsoft había informado de un tiempo de vida promedio del cúbit de 20 segundos, una velocidad de operación de aproximadamente 1 μs y planes para crear una computadora cuántica escalable para 2029.
El físico Serguéi Frolov, de la Universidad de Pittsburgh, fue aún más lejos al afirmar que el trabajo de Microsoft en Nature probablemente debería ser retractado. Esta opinión subraya la gravedad de la situación, aunque las conclusiones finales quedan en manos de la comunidad científica.
Mi perspectiva como analista: Esta controversia es un ejemplo clásico de la tensión entre afirmaciones ambiciosas y estándares científicos rigurosos. Si las objeciones de Legg se confirman, podría ralentizar seriamente el progreso de Microsoft en el ámbito de los cúbits topológicos, considerados una de las vías más prometedoras para crear computadoras cuánticas tolerantes a fallos. Inversores y entusiastas deben seguir de cerca la evolución de los acontecimientos, ya que el resultado de este debate no solo afectará la reputación de Microsoft, sino también la viabilidad de toda la hoja de ruta de la computación cuántica.