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25.06.2026
10:04

Las stablecoins en euros han perdido la carrera incluso antes de comenzarla: análisis de un rezago catastrófico

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El mercado de las stablecoins presenta una sorpresa que debería alarmar a los reguladores europeos: los tokens vinculados a la lira turca han superado a las stablecoins en euros en volumen de transacciones on-chain. En 2025, el volumen de transferencias en liras alcanzó los $3.400 millones, colocando a la moneda turca en el segundo lugar después del dólar en este segmento. ¿Dónde se encuentra el euro en esta jerarquía? La respuesta es desalentadora.

La brecha entre las stablecoins en dólares y en euros no es solo porcentual, sino 200 veces mayor. Y este abismo no se reduce, sino que se profundiza. Analicemos por qué la Unión Europea perdió la carrera blockchain sin siquiera haber entrado realmente en ella, y si hay alguna posibilidad de remediar la situación.

Cifras que no mienten

El mercado global de stablecoins alcanzó un nuevo máximo histórico en 2026, superando los $316 mil millones de capitalización total, aproximadamente un 10% más que los indicadores de enero. Las monedas en dólares dominan de manera indiscutible: Tether (USDT) está valorado en $185 mil millones, Circle (USDC) en $75 mil millones. La participación de las stablecoins en euros en este contexto es de apenas $912 millones, lo que representa menos del 0,3% del mercado de sus equivalentes en dólares.

Líderes en el segmento del euro: EURC de Circle ($430 millones), EURCV de Societe Generale ($130 millones) y EURI de Banking Circle S.A. ($55 millones). Incluso el más grande de ellos, EURC, ocupa solo el 12º lugar entre todas las stablecoins y el 86º en la clasificación general de criptoactivos. El volumen diario de negociación de tokens en euros es de aproximadamente $100 millones, mientras que los activos en dólares procesan más de $70 mil millones. La diferencia es colosal.

Analistas de TRM Labs registraron un aumento en la actividad de las stablecoins en euros en el primer trimestre de 2026 tras la entrada en vigor de las normas MiCA: en marzo, el volumen de negociación superó los $700 millones. Sin embargo, este crecimiento resultó ser de corta duración y pronto comenzó a declinar, sin acercarse a los indicadores de las monedas en dólares.

La paradoja de MiCA: la regulación como freno

En teoría, el marco MiCA debería haber dado a las stablecoins en euros una ventaja competitiva: reglas claras, protección al consumidor, claridad para los emisores. Sin embargo, en la práctica, el documento se ha convertido en el principal obstáculo. El problema clave son los requisitos de respaldo. Los emisores están obligados a mantener al menos el 30% de las reservas en depósitos en bancos locales, y para los actores grandes, este umbral se eleva al 60%. Esto crea condiciones más onerosas que la ley estadounidense GENIUS Act, que permite regular a los emisores de manera flexible a nivel estatal.

Los reguladores europeos, por el contrario, rechazan cualquier intento de suavizar las normas. En primavera, el centro Bruegel propuso reducir los requisitos de liquidez, pero el Banco Central Europeo (BCE) rechazó la iniciativa. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, citó riesgos para el sistema bancario, incluyendo la amenaza al crédito tradicional y la dificultad de controlar las tasas de interés. En lugar de apoyar las stablecoins, el BCE apuesta por los depósitos bancarios tokenizados, que, según Lagarde, combinan la fiabilidad de las cuentas tradicionales con la velocidad de la blockchain.

El precio de esta cautela es un rezago estratégico. Como declaró la miembro de la junta directiva del BCE, Isabel Schnabel, el dominio del dólar se fortalecerá no por indicadores económicos, sino gracias a los efectos de red y las ventajas del pionero. El euro digital, que podría ser una alternativa, no se espera antes de la segunda mitad de 2027.

Barreras de mercado y estructurales

La regulación no es la única razón. La infraestructura cripto se ha construido históricamente en torno al dólar: casi todas las plataformas blockchain están orientadas a pares en USD. Esto crea un bucle recursivo: la alta liquidez atrae a usuarios, que a su vez aumentan aún más la liquidez. Los tokens en euros ofrecen un número limitado de pares de negociación y oportunidades mínimas de arbitraje, lo que hace improbable un cambio en el interés de los traders.

La baja demanda de clientes minoristas y bancos es otro factor. En Europa no existe el "dolor" que impulsa a la lira turca: un sistema bancario débil, transferencias lentas y costosas. Las instituciones financieras de la UE ofrecen pagos instantáneos baratos y las 24 horas a través de los sistemas TARGET2 y TIPS, reduciendo la necesidad de alternativas descentralizadas. Dos tercios de los bancos europeos señalaron una demanda insuficiente de stablecoins.

Añádase a esto la presión sobre los grandes actores. Desde el 1 de julio, las empresas cripto sin licencia MiCA están obligadas a dejar de atender a clientes de la UE. Para mayo, solo 194 de las 3000 empresas que operaban anteriormente habían obtenido el permiso. Tether, líder del mercado, dejó de emitir la stablecoin en euros EURT ya en 2024 y ni siquiera solicitó la licencia: el requisito de mantener el 60% de las reservas en bancos europeos es incompatible con su modelo de negocio. Binance, Bybit y OKX ya han eliminado los pares de negociación con USDT para clientes europeos.

Mi opinión experta

Las perspectivas de las stablecoins en euros parecen sombrías. Sin demanda de bancos y minoristas, y con la oposición activa de los reguladores, el mercado sigue siendo poco atractivo para los emisores. La tokenización y las CBDC podrían dar un impulso, pero su implementación llevará años. Durante ese tiempo, los activos en dólares fortalecerán su dominio, y Europa corre el riesgo de perder definitivamente su posición en la economía digital. Las stablecoins en euros perdieron la batalla sin siquiera haberla comenzado, y esto no es tanto resultado de las fuerzas del mercado como de una elección consciente de los reguladores.