Los gestores de capital europeos pierden de vista los criptoactivos de sus clientes: magnitud del problema y vías de solución

Una investigación a gran escala realizada entre 261 especialistas en gestión de patrimonio en cinco de las principales economías de Europa —Francia, Alemania, Italia, Suiza y Reino Unido— ha revelado una tendencia alarmante. Una parte significativa de los clientes ya está invirtiendo activamente en activos digitales, pero sus asesores financieros desconocen por completo estas inversiones.
Los expertos de CoinShares han definido este fenómeno como una «brecha en la gestión». Según los datos obtenidos, en el 25% de los asesores europeos, más de la mitad de la cartera cripto de sus clientes está fuera de su campo de visión. En Reino Unido, la situación es aún más crítica: este indicador alcanza el 52%. La raíz del problema no reside en la falta de conocimiento o en la baja demanda, sino en las políticas internas de las propias instituciones financieras.
Aproximadamente el 61% de los especialistas encuestados trabajan en empresas que prohíben por completo las operaciones con criptomonedas o que carecen de normativas claras para trabajar con ellas. En dichas organizaciones, los asesores recomiendan activos digitales 4,5 veces menos en comparación con las firmas favorables a las criptomonedas. Como señaló el director de CoinShares, Jean-Marie Mognetti, el capital ya está distribuido, pero los gestores simplemente no lo ven. La falta de transparencia impide una evaluación adecuada de los riesgos y socava la confianza entre el cliente y el asesor. Los clientes, sin esperar permisos oficiales, han comenzado a actuar por su cuenta.
¿Qué puede solucionar la situación?
Para superar esta brecha, el 45% de los encuestados espera un reconocimiento oficial de las criptomonedas por parte de los reguladores. Otro 43% considera clave el lanzamiento de productos cotizados (ETP/ETF). Es notable que solo el 9% de los consultados mostró interés en herramientas educativas, lo que indica una prioridad de las soluciones institucionales sobre las medidas formativas.
Los analistas pronostican que la entrada en vigor del reglamento MiCA en julio de 2026, así como la aprobación de fondos cotizados de criptomonedas en Europa, podrían cambiar radicalmente la situación. Estos pasos permitirían devolver una parte significativa de los activos digitales a la gestión profesional y restablecer el control.
Mi comentario como analista: Los datos de CoinShares son una señal de alerta para toda la industria de wealth management. El problema no es que los clientes no quieran criptomonedas, sino que la industria aún no está preparada para atenderlas legalmente. Mientras la regulación no alcance la realidad, observaremos un crecimiento de las carteras «en la sombra», lo que conlleva riesgos tanto para los inversores como para los propios asesores. MiCA será la base, pero no es suficiente por sí solo: se necesita un cambio en la cultura corporativa.