El Banco Central de la Federación Rusa contra las stablecoins: postura firme, excepción para actividades de comercio exterior y el "elefante en la habitación"
El Banco Central de Rusia no tiene intención de permitir las stablecoins en el sistema de pagos interno. El regulador deja claro que el rublo ruso mantiene su estatus como único medio de pago legal, y este monopolio será defendido de manera estricta. Sin embargo, para los pagos transfronterizos, el organismo está dispuesto a considerar excepciones, sometiendo a debate público la creación de reglas especiales para dichos activos, aunque expresa dudas sobre la conveniencia de esta medida.
Principales tesis del regulador
El Banco de Rusia muestra una actitud contenida e incluso escéptica hacia los sustitutos digitales de las divisas, señalando los altos riesgos sistémicos. Las ventajas de su integración en la economía nacional no parecen evidentes para los expertos del regulador. Las posiciones clave del organismo se pueden agrupar de la siguiente manera:
- Los pagos internos con monedas digitales permanecen estrictamente prohibidos.
- El uso de estos instrumentos en transacciones de comercio exterior aún está en fase de discusión.
- La principal amenaza reconocida son las sanciones, ya que los emisores pueden bloquear las carteras.
- Hasta ahora no existe una definición oficial de stablecoins en la legislación nacional.
En caso de legalización, solo los bancos comerciales o empresas especializadas podrían ser potenciales emisores. El registro correspondiente será controlado directamente por el regulador.
Sin entusiasmo: mitos y realidad
El tono general del documento parece bastante crítico. El Banco de Rusia no intenta demonizar completamente la industria, pero ciertamente no comparte el optimismo del mercado. Los expertos consideran dudoso el valor de las stablecoins para los inversores privados y el mercado local. Los autores del documento desmienten el mito popular sobre la superioridad tecnológica de blockchain. La alta velocidad y el bajo costo de las transacciones en años pasados se explicaban únicamente por la ausencia de control estatal. Según las observaciones del Banco Central, a medida que se implementan estándares antilavado en el mundo, estas ventajas desaparecen rápidamente.
El regulador enfatiza los factores geopolíticos. El Banco Central recuerda que los emisores de sistemas centralizados pueden destruir o congelar monedas sin decisiones judiciales. Para las empresas nacionales, estos riesgos se han convertido en una realidad desde hace tiempo. Como ejemplo, los autores citan el bloqueo de la infraestructura del exchange Garantex en marzo de 2025.
La stablecoin no existe en la ley
Hoy en día, simplemente no existe el concepto legal de "stablecoin" en la legislación rusa. Por esta razón, el regulador clasifica los tokens existentes en las categorías legales vigentes: los tokens extranjeros respaldados (USDT, USDC) se consideran derechos digitales extranjeros; los análogos rusos, activos financieros digitales (AFD); y las monedas algorítmicas, divisas digitales.
Es notable que la emisión de AFD con valor fijo en plataformas locales ya está permitida. Sin embargo, en varios años ningún emisor ha utilizado esta opción, lo que confirma las conclusiones del Banco Central sobre la baja demanda.
Dentro del país, no; al extranjero, posiblemente
En cuanto al mercado interno, la postura del organismo sigue siendo intransigente. Es la moneda nacional la que garantiza la soberanía financiera del estado. En consecuencia, el uso de cualquier derecho tokenizado para pagos dentro del país permanecerá prohibido, y nadie tiene intención de cambiar estas reglas.
La única área prometedora para la aplicación de nuevas tecnologías son los pagos internacionales. Sin embargo, en este asunto, el regulador evita decisiones definitivas por ahora y espera la reacción de las empresas. Algunos participantes del mercado solicitan que se aprueben estándares separados para distinguir los tokens de pago de los AFD de inversión. El Banco de Rusia analiza cuidadosamente todos los argumentos: por un lado, reglas claras aumentarían la confianza de los socios extranjeros; por otro lado, la aparición de un instrumento de pago especializado lo convertiría instantáneamente en un objetivo para los reguladores extranjeros. Además, la creación de un sistema de supervisión independiente requeriría gastos presupuestarios significativos.
El elefante en la habitación llamado A7A5
A pesar del profundo análisis del mercado, los autores del documento de cincuenta páginas pasaron por alto el precedente más importante. El texto no menciona en absoluto a A7A5, la primera stablecoin a gran escala vinculada a la moneda nacional. El instrumento está respaldado por depósitos reales en el sancionado Promsvyazbank. Para finales de 2025, el activo ocupaba más del 40% del segmento de stablecoins no denominadas en dólares. En apenas un año desde su lanzamiento, el volumen de transacciones con su participación superó los $100 mil millones.
Según datos de analistas, el lanzamiento del proyecto permitió a Rusia industrializar la evasión de restricciones, por lo que la UE incluyó el token en el 19º paquete de sanciones. La parte rusa rechaza tales acusaciones, posicionando el proyecto como un sistema de pago independiente para empresas afectadas por la desconexión de SWIFT.
El resultado final
El Banco de Rusia está dispuesto a discutir la legalización de análogos digitales de divisas exclusivamente para el comercio exterior. El mercado interno permanecerá cerrado para tales experimentos. Al mismo tiempo, los autores del informe vuelven regularmente a la idea de que no tiene sentido crear una legislación separada. Es evidente que las empresas no muestran actividad ni siquiera dentro de las capacidades existentes de los AFD. El regulador tomará una decisión final después de procesar todos los comentarios, que se recopilarán hasta el otoño de 2026.
Comentario del analista: La postura del Banco Central de Rusia parece pragmática y equilibrada. Sin embargo, ignorar el caso exitoso de A7A5 plantea preguntas. Este precedente demuestra claramente que existe una demanda significativa de stablecoins en rublos para actividades económicas exteriores. Quizás el regulador evita mencionarlo deliberadamente para no generar un revuelo adicional ni dar motivos para la presión de sanciones, pero para un análisis objetivo, esta omisión es un descuido sustancial.