Prueba de estrés de la Reserva Federal: los bancos de EE. UU. resistieron un escenario con pérdidas de $708 mil millones
La Reserva Federal de Estados Unidos completó la revisión anual de los bancos más grandes del país. Los resultados mostraron que las 32 entidades crediticias sistémicamente importantes mantienen un capital por encima de los requisitos mínimos incluso en condiciones de recesión extrema. El escenario hipotético contemplaba pérdidas totales por préstamos por más de $708 mil millones.
Esta prueba de resistencia es un procedimiento obligatorio, implementado después de la crisis de 2008 según la Ley Dodd-Frank. Su objetivo es evaluar la capacidad de los bancos para continuar prestando a la economía durante una recesión profunda. La muestra incluyó a gigantes como JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs y Morgan Stanley.
Qué incluye el escenario
El modelo de la Fed asumió condiciones extremadamente severas: el desempleo sube al 10%, los bienes raíces comerciales se deprecian un 39%, la vivienda un 30% y el PIB se contrae un 4,6%. Los índices bursátiles en este escenario caen un 58%, lo que aumenta significativamente las pérdidas en préstamos comerciales. A pesar de esto, el nivel de capital agregado solo disminuyó 1,6 puntos porcentuales, del 12,8% al 11,2%, muy por encima de los límites establecidos por el regulador.
Dónde se concentran las principales pérdidas
Las mayores pérdidas potenciales correspondieron a las tarjetas de crédito, alrededor de $200 mil millones. Las pérdidas en préstamos comerciales e industriales se estiman en aproximadamente $160 mil millones, y en bienes raíces comerciales, otros $75 mil millones. El capital se redujo más por dos razones: debido a las grandes pérdidas crediticias y a los supuestos más estrictos en el modelo de estrés. También influyeron los ingresos esperados más débiles de las inversiones, ya que el modelo asumió una reducción de tasas menos pronunciada que el año anterior.
Los altos ingresos por intereses ayudaron a mitigar el impacto. Los sólidos resultados recientes de los bancos y la moderada reducción de tasas en el escenario permitieron compensar ambos factores negativos. La vicepresidenta de la Fed para supervisión, Michelle Bowman, calificó los resultados de la prueba como una prueba de la resiliencia del sector bancario.
Los requisitos de capital tras las pruebas no cambiarán; las exigencias actuales permanecerán vigentes hasta 2027. Luego, la Fed introducirá nuevos modelos de cálculo desarrollados teniendo en cuenta la retroalimentación de los participantes del mercado.
Mi opinión: Los resultados de la prueba de resistencia confirman que el sistema bancario estadounidense está en una posición mucho más sólida que hace 15 años. Sin embargo, para la industria de las criptomonedas, esto es una señal: los reguladores continúan endureciendo el control sobre los riesgos, y los bancos que trabajan con activos digitales deben estar preparados para pruebas similares. La resiliencia del sector tradicional es buena, pero no garantiza lealtad hacia la innovación.