Un empleado de Slash quemó accidentalmente $81,000 en tokens de IA mientras creaba un shooter de memes, y resultó rentable.
La startup fintech Slash, valorada en 1.400 millones de dólares, recibió una lección inesperada sobre la gestión de gastos en inteligencia artificial. Uno de sus empleados, el director de verticales estratégicas Nicolas Briante, gastó más de 81.000 dólares en tokens de IA en una sola semana mientras desarrollaba un juego meme llamado Brainrot Shooter. El motivo fue un llamado interno de la empresa a utilizar más activamente la IA para escribir código, y Briante lo tomó al pie de la letra.
Dedicó un día entero a trabajar con el modelo Claude de Anthropic, creando un shooter con personajes como Skibidi Toilet y Tung Tung Tung Sahur. Sin embargo, según su propio reconocimiento, subestimó la rapidez con la que se acumula el consumo de tokens al cargar repetidamente el contexto de toda la base de código. Cada consulta al modelo consume tokens, y en un día la suma ascendió a decenas de miles de dólares. La factura final de la semana fue de 81.267 dólares.
De la casualidad a la estrategia
El propio Briante calificó lo sucedido como «una verdadera casualidad», y la empresa Slash reaccionó con humor. En una publicación en X, los representantes de la startup bromearon diciendo que los empleados deberían jugar al juego para poder justificarlo como gasto de marketing. Sin embargo, para sorpresa de todos, el proyecto adquirió una popularidad inesperada.
En las primeras 48 horas, 6.912 personas jugaron a Brainrot Shooter. El tiempo total de juego fue de 8.986 horas, con una sesión promedio por jugador de 1,3 horas. El pico de jugadores simultáneos alcanzó los 437. Además, la empresa recibió tres solicitudes entrantes para colocar publicidad. El departamento financiero reclasificó rápidamente el proyecto de «incidente de gasto» a iniciativa estratégica.
Slash no es la única empresa que se ha enfrentado a algo similar en la práctica. A principios de este año, Uber agotó su presupuesto anual de IA en solo cuatro meses, tras lo cual introdujo sus propios límites. Otra empresa no identificada recibió una factura de 500 millones de dólares por un mes de uso de Claude de Anthropic, sin haber establecido ninguna restricción para los empleados.
Mi opinión experta: Este caso es un ejemplo perfecto de cómo la falta de control sobre los gastos en IA puede provocar un shock financiero, pero también demuestra que incluso un proyecto «accidental» puede alcanzar un éxito viral. Las empresas deberían implementar límites claros en el consumo de tokens, pero al mismo tiempo dejar espacio para experimentos creativos, ya que a menudo son estos los que generan dividendos inesperados.