Crypto news

25.06.2026
19:40

Un empleado de Slash quemó accidentalmente $81,000 en tokens de IA mientras creaba un shooter de memes, y esto se convirtió en una estrategia.

La startup fintech Slash, valorada en 1.400 millones de dólares, recibió una lección inesperada y costosa sobre la gestión de gastos en inteligencia artificial. Uno de sus empleados gastó más de 81.000 dólares en tokens de IA en una semana mientras creaba un juego de memes. La situación, que comenzó como una anécdota, terminó transformándose en un proyecto estratégico.

Todo empezó cuando la dirección de Slash instó al equipo a usar la IA de forma más activa para escribir código. Nicolas Briante, responsable de verticales estratégicas, se tomó esta llamada al pie de la letra. Dedicó un día entero a trabajar con el modelo Claude de Anthropic, creando un shooter llamado Brainrot Shooter con personajes de memes como Skibidi Toilet y Tung Tung Tung Sahur.

Una "casualidad" que costó decenas de miles

Briante no esperaba que la factura de tokens ascendiera a 81.267 dólares. Calificó lo ocurrido como una "verdadera casualidad", reconociendo que subestimó la velocidad a la que se acumulan los gastos durante un desarrollo activo. Cada llamada al modelo consume tokens y, al cargar repetidamente el contexto de toda la base de código, la suma diaria se disparó a decenas de miles de dólares.

La reacción de la propia empresa Slash fue sorprendentemente positiva. En una publicación en X, la startup bromeó diciendo que los empleados deberían "jugar al juego para poder justificarlo como gasto de marketing". Sin embargo, todo apunta a que la broma resultó profética. Ahora, la compañía está revisando su política de uso de IA para escribir código.

Del incidente a la estrategia

Tras la cobertura mediática, el juego encontró inesperadamente su audiencia. En las primeras 48 horas, 6.912 personas jugaron, con un tiempo total de juego de 8.986 horas y una sesión media por jugador de 1,3 horas. El pico de jugadores simultáneos alcanzó los 437. Además, la empresa recibió tres solicitudes de inserción publicitaria. El departamento financiero reclasificó el proyecto de "incidente de gasto" a "iniciativa estratégica".

Slash no es ni mucho menos la primera empresa que se enfrenta a este problema en la práctica. A principios de este año, Uber agotó su presupuesto anual de IA en solo cuatro meses, tras lo cual introdujo sus propios límites. Un caso similar ocurrió con una empresa no identificada, que recibió una factura de 500 millones de dólares por un mes de uso de Claude, cuando la dirección no estableció límites de gasto para los empleados.

Comentario del experto: Este caso demuestra claramente que la implantación de la IA en el entorno corporativo requiere no solo entusiasmo, sino también estrictos controles financieros. Mientras las empresas experimentan, las facturas de tokens pueden crecer exponencialmente, convirtiendo la "creatividad" en una partida de gasto importante. El mercado necesita urgentemente herramientas para monitorizar y limitar los costes de la IA; de lo contrario, estas "casualidades" se convertirán en algo habitual.