Un empleado de Slash quemó $81,000 en tokens de IA en un solo día para crear un shooter de memes, y valió la pena.
La fintech Slash, valorada recientemente en 1.400 millones de dólares, recibió una lección inesperada pero extremadamente reveladora sobre la economía de la IA. Uno de sus empleados, el director de verticales estratégicas, gastó más de 81.000 dólares en tokens de inteligencia artificial en solo una semana. ¿La razón? Decidió crear un juego de memes utilizando el modelo Claude.
El experimento con Brainrot Shooter
El motivo de este gasto masivo fue un llamado interno de la empresa a utilizar más activamente la IA para escribir código. El empleado lo tomó de la manera más literal posible. Dedicó un día entero al desarrollo de un shooter llamado Brainrot Shooter, poblándolo con personajes de memes de internet como Skibidi Toilet y Tung Tung Tung Sahur.
El problema resultó ser el consumo descontrolado de recursos. Como explicó el propio desarrollador, subestimó la rapidez con la que se acumula el gasto de tokens al cargar con frecuencia el contexto de toda la base de código. Cada consulta al modelo quemaba tokens, y al final del día, la cuenta superó las decenas de miles de dólares, alcanzando finalmente los 81.267 dólares.
Del incidente a la estrategia
La reacción de la dirección de Slash fue sorprendentemente positiva. En lugar de una reprimenda, en la empresa bromearon diciendo que los empleados deberían jugar al juego para poder justificarlo como gasto de marketing. Ironía del destino: el experimento realmente dio sus frutos. En las primeras 48 horas, 6.912 personas jugaron a Brainrot Shooter, el tiempo total de juego fue de 8.986 horas, y la sesión media duró 1,3 horas. El pico de jugadores simultáneos alcanzó los 437, y la empresa recibió tres solicitudes de colocación de anuncios. El departamento financiero reclasificó rápidamente el proyecto de "incidente de gasto" a "iniciativa estratégica".
Este caso no es aislado. A principios de este año, Uber gastó su presupuesto anual de IA en solo cuatro meses, tras lo cual implementó límites estrictos. Otra empresa conocida recibió una factura de 500 millones de dólares por un mes de uso de Claude de Anthropic, sin haber establecido ninguna restricción para los empleados.
Comentario del analista: Este caso es una ilustración perfecta de hacia dónde se dirige el mercado de la IA. Por un lado, vemos un potencial increíble para soluciones creativas y contenido viral. Por otro lado, una total falta de disciplina financiera al trabajar con tokens. Las empresas que no implementen sistemas de control y límites en el consumo de IA corren el riesgo de sufrir un "shock de tokens", comparable a facturas inesperadas de servicios en la nube. Sin embargo, Slash demostró que incluso un error costoso puede convertirse en una exitosa jugada de marketing si se reacciona a tiempo y se reempaqueta como una historia.